Determinan que el sacrificio de 42 niños del imperio Mexica del Templo Mayor fue por sequía y hambruna
Durante una excavación del Templo Mayor de la Ciudad de México en la década de 1980, arqueólogos descubrieron una fosa común con los restos de al menos 42 niños que habían sido sacrificados en honor al dios de la lluvia Tláloc durante el antiguo Imperio mexica. No obstante, hasta ahora, los expertos no podían determinar la causa detrás de la denominada Ofrenda 48.
Entre finales de julio de 1980 e inicios de enero de 1981, los arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) hallaron en el sector noroeste de la estructura los restos de infantes de diversas culturas de Mesoamérica. Entre ellos, había masculinos de entre 2 y 7 años de edad, además de seis niñas. Otro estudio determinó que la mitad de las muestras obtenidas tenían hiperostosis porótica, es decir, un aumento de la masa ósea derivado de problemas nutricionales.
Después de décadas de misterio, los científicos lograron descifrar finalmente que los mexicas realizaron tal sacrificio con la intención de poner fin a una brutal sequía que desató el caos en la cuenca de México, en el centro del territorio mexicano, a mediados del siglo XV. Así lo anunció Leonardo López Luján, director del Proyecto Templo Mayor, en el reciente IX Encuentro Libertar por el saber, titulado ‘Agua y vida’.









