El tobogán de la lucha anticrimen
El gobierno está obcecado en seguir el manual que heredó el talibán de Macuspana sin enfrentar al crimen organizado, que no se tienta el alma para asesinar o cometer barbaries.
Lo datos contrastan con los otros datos que aportan las ONG’s internacionales y nacionales. Sí se ocultan los avances sombríos de los carteles, con el nuevo mapeo en la mayoría de los estados del país, es por complicidades y corrupción.
A más de un año de la gestión de la gobernadora morenista de Veracruz, muestra signos de incapacidad, de pifias y de complicidades abyectas con el crimen organizado. No puede inmovilizarlos, porque hay contubernio.
Los veracruzanos están hartos de los deslices, errores y horrores de la alumna principal del talibán de Macuspana.
La narcoviolencia, la extorsión, el secuestro, el derecho de piso, el asesinato y la barbarie se han disparada como nunca en la geografía veracruzana.
La continuación de la estrategia tabasqueña de ‘Abrazos no balazos’ es un verdadero fracaso, disfuncional y sombría. Con los otros datos del gobierno de EU dibujan las complicidades del poder público con la mafia. “Gobierna la mafia”, dice.
Solo para mostrar el otro rostro de la narcoviolencia que oculta el gobierno morenista de la señora Rocío Nahle, de acuerdo con las ONG’s, los delitos de alto impacto social erosionan en la planta productiva de Veracruz.
En la capital del Estado, por citar un ejemplo, los delitos de derecho de piso, extorsión y secuestros han impactado en la industria de alimentos.
Leer más