¡Sinaloa, rehén del crimen organizado! Obrador demoniza a la prensa “amarillista”; pide sensatez a sicarios
La detención de Ismael ‘El Mayo’ Zambada detonó una escalada de violencia en Sinaloa (México), que incluye decenas de muertos, balaceras, amenazas a las autoridades, hackeos a páginas del Gobierno, bloqueos en calles y carreteras, cancelación de clases y el temor de una población que se protege en sus casas.
El clima de tensión es tan alto, que se tuvo que suspender la ceremonia patria del 15 de septiembre, Día de la Independencia. No hubo evento masivo, ni fuegos artificiales, ni celebraciones en las calles. Culiacán, la capital, permanece vacía, con la mayoría de los comercios cerrados y en un clima de total incertidumbre.
Esta es la tierra donde nació y manda el Cártel de Sinaloa, la organización criminal más poderosa de México y una de las más grandes de América Latina. Hasta hace unos meses, sufría una dura pelea interna de liderazgos entre Ismael ‘El Mayo Zambada’ y ‘Los Chapitos’, los hijos de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, quien ya fue condenado a cadena perpetua en EU.
A fines de junio, en un confuso operativo que las autoridades estadounidenses todavía no han aclarado por completo, ‘El Mayo’ fue detenido en un aeropuerto de Texas junto con Joaquín Guzmán López, uno de ‘Los Chapitos’. El Gobierno mexicano no participó en ningún sentido y se enteró con los hechos ya consumados.
Después de la sorpresa inicial, se extendió la versión, todavía no comprobada, de que Guzmán López habría secuestrado, con el apoyo de agentes de EU, a Zambada, como parte de las disputas en el Cártel de Sinaloa.
