Opinión

OpiniónRafael Cardona

Lecciones, reelecciones, ampliaciones

Quizá uno de los más notables distintivos de algunos epígonos de la política sea la escasez del decoro; la ausencia de la urbanidad, la falta de prudencia; la grosera exhibición cotidiana y altanera de una buena condición cívica, la grosería, la obscenidad cuyo grito ufano es meterla doblada, compañeros, o el regocijo por una muerte colectiva como un castigo divino, como si en la rupestre condición del vengador divino

Leer más