Gobernadora: florero
PLANA MAYOR
Los morenistas en Veracruz no solo son simuladores de la aplicación de la justicia, si no cínicos, tapaderas de los actos de corrupción del avieso de Cuauhtémoc García.
¿No que iban a barrer de arriba para abajo de la pirámide del poder de los gobiernos morenistas?¿Dónde quedó la congruencia?
Que le impide a la señora gobernadora -la del slogan ‘primero los pobres’, pero vive como toda una jeque en Boca del Río -pedirle respetuosamente a la fiscalía ‘autónoma’ que desempolve las carpetas de investigación contra el trío de exgobernadores que traicionaron la fe y honestidad de la función pública.
¿Dónde quedó el discurso incendiario de la campaña electoral? No que no iba a permitir que ‘roben o traicionen’ los principios salvadores de la patria de Morena.
¿Acaso cree la oriunda de Zacatecas que los veracruzanos son ingenuos o padecen del síndrome de Alzheimer?
Según expertos en seguridad nacional y agencias extranjeras, doña Rocío-Chío para sus cuatas-, es patente su deterioro cognitivo abrazada por el síndrome de hybris, el cual define que está obnubilada del poder público.
Si no procede contra los exgóbers manchados por la lacra de la corrupción – uno de los siete pecados capitales-, quedará marcada para el imaginario colectivo, cómo cómplice de los actos deleznables de los exmandatarios, que es sinónimo de corrupción.
Dejar de hacer lo que mandata la ley no es una casualidad es una causalidad. La señora Nahle está en el filo de la navaja, soslaya la desviación de recursos públicos de su correligionario y de los góbers opositores.
Es simplemente un florero, una momia, la ley es letra muerta en Veracruz. No cumple con la ley y el orden. Por eso los narcoterroristas hacen y deshacen en la geografía Veracruzana desde el Pánuco al Tonalá.
No hay justicia en Veracruz. Los veracruzanos están en estado de indefensión. Las extorsiones y secuestros exprés están a la orden del día, ante una estrategia anticrimen fallida, disfuncional.
Las elecciones electorales están a la vuelta de la esquina. Vendrá el voto de ‘castigo’. El poder no es eterno, los imperios tampoco. Los días de narcoMorena están contados.¡Punto! (Gaudencio García)

