ColumnistasGaudencio García Rivera

Gobernadora con problemas cognitivos

PLANA MAYOR

La política zacatecana se ha ido hundiendo en el tobogán en Veracruz.

Si séquito de incondicionales, sus cortesanos, sus bufones, sus limpiabotas, no se lo dicen por temor a un desaíra, a una reacción iracunda.

A un año y cuatro meses de haber llegado al poder, doña Rocío Nahle enfrenta el deterioro de sus capacidades cognitivas.

Es evidente. Sus desplantes autoritarios ante sus críticos, sus opositores, intelectuales y libres pensadores, revelan su pobre agudeza mental.

En lugar de realizar giras de trabajo con su brillante equipo a todos los rincones de la geografía veracruzana, donde están los problemas de las comunidades, se encierra en su torre de marfil.

No sale de las comodidades de Boca del Río, donde tiene su mansión que ni Obama la tiene a orilla del rio, o su tierra adoptiva del puerto de Coatzacoalcos.

Cada vez que tiene encuentros con la prensa crítica acaba con desencuentros, con agresiones de sus escoltas o con reacciones iracundas.

La gobernadora morenista, que se encuentra en el peor tobogán, cada día, cada minuto o segundos de su gris mandato, refleja la pérdida de sus capacidades mentales.

En sus discursos de baja estofa, que se comparan con las narrativas de los mercados populares o barriales, proclama que Veracruz es un estado seguro y confiable.

Pero el crimen organizado, los carteles de la droga y barones del dinero sucio que operan desde el Pánuco hasta el Tonalá se lo desmienten.

No hay día que en Veracruz ocurran barbaries, asesinatos, masacres, asaltos, extorsiones y cobro de derechos de piso.

Para qué o por qué traer una super comitiva de escolta-el mesías tropical decía que ya no iba a ver desvíos de recursos para resguardo de seguridad de los políticos -, si el estado es seguro.

El gasto superfluo que eroga la gobernadora en su ejército humano de escoltas, se debería de utilizar en medicamentos para los niños con cáncer, para guarderías, para discapacitados, para los colectivos y madres buscadoras y víctimas del crimen organizado. Y un largo etcétera.

Según los expertos y especialistas neurología, debería haber una ley que exige que los políticos de extracción popular, votados en las urnas, para someterse a exámenes médicos para determinar sus capacidades cognitivas. ¡Son un peligro!

Por qué como decía el popular comentarista de antaño de la TV Paco Malgesto, hay unos políticos que ‘están para llorar’. “Oiga usted, que nos pasa”, decía.  

Los émulos de doña Rocío siguen el camino del patán y autócrata Donald Trump con sus desplantes de ‘perdonavidas’. Buen fin de semana.

Comentarios a gau41@hotmail.com

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