Trabajadores de Café Don Justo denuncian cobros ilegales, sanciones y presiones por ventas en Xalapa
La denuncia anónima expone cobros obligatorios, sanciones por ventas, retención de propinas y responsabilidad económica por faltantes de inventario.
Trabajadores de la cafetería Don Justo, sucursal Ávila Camacho en Xalapa, denunciaron públicamente prácticas que consideran abusivas y violatorias de sus derechos laborales. En una carta abierta, señalaron que, además del 0.05% de ventas que aportan voluntariamente para barra, cocina y caja, la gerencia impuso un incentivo semanal obligatorio: cada mesero debe entregar 60 pesos de sus propinas para formar un premio destinado al empleado con mayores ventas. Afirmaron que este sistema no fue acordado y se financia con dinero de los propios trabajadores.
Los empleados también denunciaron presiones por metas diarias de 35 mil pesos, sanciones por vender pocos extras o postres, y cobros adicionales cuando las ventas bajan, obligándolos incluso a poner dinero de su bolsillo. Señalaron que se les pretende responsabilizar por faltantes de inventario y que, ante cualquier inconformidad, reciben respuestas como “la puerta está muy grande”. Recordaron que ya existe una denuncia previa en TikTok por presuntos abusos en la empresa. Solicitan que autoridades laborales investiguen los cobros, descuentos y sanciones aplicadas en la sucursal, y piden respeto a sus propinas y derecho a expresar inconformidades sin amenazas.
Trabajadores de Don Justo denunciaron prácticas laborales abusivas en Xalapa. Crédito: Vía carta abierta / inbox
Carta abierta:
«Trabajadores de Cafeterías Don Justo, particularmente de la sucursal ubicada sobre Av. Ávila Camacho en Xalapa, Veracruz, hacemos pública una situación que estamos viviendo dentro del establecimiento y que consideramos necesario que se conozca.
Queremos aclarar desde el principio que existe una aportación que conocemos desde que ingresamos a trabajar: los meseros dejamos el 0.05% de nuestras ventas, cantidad que se distribuye entre barra, cocina y caja. Esta aportación forma parte de la dinámica que conocemos desde nuestro ingreso y no es el motivo principal de nuestra inconformidad.
Sin embargo, existe además un incentivo semanal que no forma parte de ese acuerdo inicial. La gerente estableció un sistema mediante el cual cada mesero debe aportar $60 pesos por semana, dinero que sale directamente de nuestras propinas, para formar un premio destinado al mesero que haya vendido más durante esa semana.
Nuestra inconformidad es que este incentivo fue establecido por la gerencia y se financia con dinero de las propinas de los propios trabajadores.
El problema también comienza con las nuevas presiones y sanciones económicas relacionadas con las ventas.
Actualmente se establece una meta de aproximadamente $35,000 diarios para la sucursal. Cuando no se alcanza dicha cantidad, se nos presiona con posibles cambios de personal y movimientos dentro de la sucursal.
Además, existe una sanción relacionada con la venta de extras y postres. Los extras son productos adicionales que el cliente puede agregar a su consumo, como pollo, tocino o aguacate. Si durante el turno un mesero vende menos extras y postres, puede ser obligado a dejar un porcentaje adicional de sus
ventas como sanción.
Esto resulta especialmente complicado durante una temporada en la que las ventas han disminuido. En ocasiones, las propinas no alcanzan y algunos trabajadores tenemos que poner dinero de nuestro propio bolsillo. Aun así, se nos exige cubrir estas cantidades adicionales.
A esto se suman los faltantes de inventario.
Los meseros llevamos controles de determinados productos, como café y refrescos. Sin embargo, cuando en los inventarios aparecen faltantes —por ejemplo, determinada cantidad de refrescos, galletas u otros productos— se nos pretende hacer responsables económicamente de ellos.
También se nos han hecho comentarios relacionados con nuestras propinas cuando expresamos inconformidad. Ante preguntas o quejas sobre estas medidas, la respuesta que hemos recibido es, en esencia, que “la puerta está muy grande” y que, si no estamos de acuerdo, podemos irnos.
Entendemos perfectamente que cada trabajo tiene reglas, metas y responsabilidades. También entendemos que existen actividades de limpieza y controles de inventario que forman parte de nuestro trabajo.
Lo que cuestionamos es que, cuando las ventas son bajas, la presión termine trasladándose directamente al bolsillo de los trabajadores mediante sanciones, cobros y condicionamientos relacionados con nuestras propinas.
Además, queremos señalar que no se trata de una inconformidad completamente aislada. Existe al menos una denuncia pública previa realizada en TikTok por una extrabajadora que anteriormente
ocupaba un puesto de encargada y que habló públicamente sobre situaciones que ella señaló como abusivas dentro de la empresa.
No estamos afirmando que todas las situaciones sean conocidas o autorizadas por los propietarios o por los niveles superiores de la empresa. Desconocemos hasta dónde llega el conocimiento de estas prácticas. Precisamente por eso hacemos pública esta situación: para que sea investigada y para que los responsables correspondientes conozcan lo que está ocurriendo en la sucursal.
No pedimos privilegios. Pedimos que se respeten nuestras propinas, nuestro trabajo y nuestro derecho a expresar inconformidades sin recibir amenazas de que simplemente podemos irnos.
Somos trabajadores que necesitamos nuestro empleo y precisamente por esa necesidad muchas veces guardamos silencio.
Esta publicación se realiza de manera anónima por temor a represalias laborales.
Solicitamos que esta situación sea visibilizada y, en su caso, que las autoridades laborales correspondientes revisen las prácticas de cobros, descuentos y sanciones económicas que se están aplicando a los trabajadores.
■ Cafeterías Don Justo
■ Sucursal Ávila Camacho
■ Xalapa, Veracruz»
Vía inbox
«Trabajadores de Cafeterías Don Justo”, particularmente de la sucursal ubicada sobre Av. Manuel Ávila Camacho.

