¿Quién está desinflada?

Desde a Janela

“Ya solo restan once meses y veinticinco días para que se vaya a … su rancho”

Últimamente se ha dicho mucho que la candidatura de Xóchitl Gálvez se encuentra en una especie de “impasse”, que no levanta, que no va a llegar y que la van a cambiar.

Incluso muchos analistas escriben o comentan que Xóchitl está perdiendo la efervescencia con la que inició y que se está quedando sola, que sus topes de junio y de principios de septiembre se encuentran muy lejos de la situación actual.

Y lo peor de todo, es que muchos caen en el delirio de decir que como López Obrador ya no la ataca, por eso es que ya no crece; me detengo en este punto, porque es un delirio absoluto atribuirle a López Obrador una genialidad para manejar el país que no ha tenido nada de genial ya que, por el contrario, López es un experto en pelear batallas innecesarias y en acumular derrotas, incluso cuando la victoria la ha tenido muy cerca.

 No, López Obrador no es ningún genio, López Obrador solamente detenta el poder y los magnates del país, siempre convenencieros y obsequiosos con el poderoso, le hacen caravana y le prestan sus micrófonos.

Y esto, junto con el desvío de fondos para apoyar a Sheinbaum explica por qué aparecen tantas encuestas que la favorecen de una manera casi irreversible, el caso de a de “El Universal” es el mejor ejemplo de como un medio dilapida su prestigio centenario solo porque la hija de su dueño es una miembro muy distinguida de la campaña de la Sheinbaum.

Y es que las encuestas han perdido el prestigio que tenían hace 30 años cuando empezaron a aparecer como formas de medir la intención del voto, ya que de un ejercicio matemático derivaron en un instrumento de propaganda más, en pocas palabras; quien paga la encuesta pone el resultado.

Ahora bien, volviendo al tema de la campaña de Xóchitl, iluso sería decir que está exenta de problemas, porque de que los tiene, los tiene y quizá el principal de ellos es que fue electa coordinadora de un frente y en la realidad no se nota que sus coordinados la dejen coordinar mucho que digamos, ya que los partidos que la apoyan están más ocupados en repartirse a la antigüita las posiciones legislativas y locales que en ajustar los perfiles que se vayan a seleccionar a las necesidades de la coordinadora.

Pero ese y algún otro problema que pueda tener la campaña de Xóchitl palidece ante las verdaderas broncas que hay en la tienda de enfrente, ya que para empezar se trata de un monstruo gigantesco con dos cabezas aparentes, aunque solo debiera de ser una, la de la candidata; pero el presidente no suelta el control y lo peor para ellos es que las rebeliones empiezan a florecer tanto a nivel nacional como en los estados en los que va a haber elecciones y eso se debe a una pésima operación cicatriz al interior del partido en el gobierno.

Y todo, porque en MRN la soberbia y el aplastamiento del contrario es lo que manda, lo cual en política es uno de los peores errores que se pueden cometer, porque la política verdadera es unión y no aniquilación; aparte de que nunca nadie queda definitivamente destruido.

También esa soberbia ha hecho que el presidente ponga a competir a candidatos impresentables, comenzando por la propia Claudia Sheinbaum que no es nada carismática en lo personal, ni tampoco ha sido eficiente como servidora pública, ya que su paso por la administración pública está marcado por la corrupción, el abuso de poder y las tragedias provocadas por ambas cosas.

Sheinbaum nunca buscó hacer justicia a los deudos de los muertos en el accidente del metro ni tampoco a los padres de los niños que fallecieron en el Kínder, por el contrario, cooptó a su abogado al ofrecerle un cargo de primer nivel en el gobierno de la Ciudad de México.

Lo mismo podemos decir de los ejemplares que está proponiendo MRN para gobernar diversos estados, ya que García va en contra de los ideales de la supuesta izquierda que en MRN, los Mier y Armenta de Puebla son un par de pillos, la Nahle aparte de ser una ladrona consumada (véase el sobre costo y la inoperancia de Dos Bocas) no es querida en Veracruz, en Chiapas tienen otro desastre en la elección y parece que va a llegar que no conoce ni es conocida en la entidad.

¿Por qué sucede todo esto?, porque el presidente creé que todas las puede y que solo por él y con él, gana una elección cualquier persona que él designe, lo cual no es cierto; ya que no olvidemos que preside un gobierno reprobado en temas muy sensibles para la gente como lo son la seguridad, la salud, la educación y, aunque no lo crean, la democracia y la división de poderes.

Y una muestra de que en el gobierno saben perfectamente que el año que entran no la tienen nada fácil es el que un día sí y otro también difunden chismes en contra de Xóchitl, pagan encuestas que inflan a Sheinbaum y tratan de simular que Xóchitl tiene más negativos que su candidata, cuando eso no puede ser por la simple y sencilla razón de que Xóchitl no tiene un solo muerto en su consciencia y Claudia colecciona bastantitos.

Así que no hay que creer todo lo que se dice, los agravios a los mexicanos han sido muchos, el desencanto existe y la candidata de la oposición por sus características personales sigue siendo una rival muy difícil para el aparato de gobierno.

No tiene casi encuestas ni espectaculares, pero su campaña va de boca en boca y el ir de boca en boca generalmente provoca los cambios de gobierno.

Por lo que se ve hasta ahorita ¡Xóchitl Va!, y Sheinbaum, quien sabe.

felfebas@gmail.com

Twitter: @FelipeFBasilio

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.