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Emprendedores viven más y tienen mejor salud mental, revela estudio; ayuda a vivir más años

La investigación identificó que las personas emprendedoras presentan menores niveles de depresión y soledad, factores asociados con una vida más larga

Las personas que deciden emprender y desarrollar un negocio propio tienden a vivir más tiempo que quienes trabajan exclusivamente para otros, de acuerdo con una investigación publicada en el Journal of Business Venturing. El estudio encontró que los emprendedores registran un riesgo de muerte cercano a 10 % menor en comparación con los trabajadores no emprendedores, incluso después de considerar variables como edad, ingresos, educación y estado general de salud.

Los investigadores concluyeron que una de las principales explicaciones de esta diferencia se encuentra en la salud mental. Los emprendedores reportaron menores niveles de depresión y soledad, factores que suelen estar asociados con una mejor calidad de vida y una mayor longevidad. Sin embargo, los especialistas aclararon que los beneficios son más evidentes en quienes emprenden por elección y oportunidad, no en aquellos que lo hacen por necesidad tras perder su empleo u otras circunstancias adversas.

La investigación señala que los emprendedores presentan menores niveles de depresión y soledad en comparación con otros trabajadores.

Crédito: Shutterstock

#Emprendedores

  • Las ventajas en la longevidad son notables para quienes deciden y tienen la oportunidad de crear su propio negocio, no tanto para quienes recurren a esta opción obligados por las circunstancias.

Manuel Lino /

12HORAS / INDIANA, EU.-Las personas emprendedoras «tienden a vivir más tiempo que aquellas personas que han desarrollado su carrera profesional trabajando para otros», es la conclusión principal de un estudio publicado este jueves.

De acuerdo con el reporte dfef la investigación publicado en el Journal of Business Venturing, quienes han emprendido presentan un riesgo de muerte aproximadamente un 10% menor que los no emprendedores, incluso tras tener en cuenta factores como la edad, los ingresos, el nivel educativo y el estado de salud.

Esta observación «se explica, en parte, por diferencias en la salud mental, mientras que la salud física general no parece contribuir de manera significativa», aclara el reporte.

Cabe añadir, que la investigación se basa en datos recopilados durante más de dos décadas por el Health and Retirement Study sobre más de 27 mil estadounidenses de 50 años o más; por lo cual sus conclusiones pueden no ser válidas para otros países.

En contra de lo que usualmente se cree

Cristiano Bellavitis, profesor en la Escuela de Negocios del Stevens Institute of Technology y líder del estudio señala que «la mayoría de la gente considera que el emprendimiento es una actividad extremadamente estresante, y, sin duda, puede serlo».

En ese sentido, la creencia popular sugiere que «las largas jornadas y las presiones del emprendimiento pueden afectar negativamente a la salud».

«Pero el emprendimiento también otorga un alto grado de autonomía y la oportunidad de dedicarse a algo que realmente apasiona o importa. Nuestros hallazgos sugieren que estos beneficios pueden tener efectos duraderos», añade Bellavitis en un comunicado del instituto.

Consideración a largo plazo

En la publicación, el equipo de investigación señala que, hasta ahora, «la evidencia empírica sobre si el emprendimiento beneficia o perjudica la salud es contradictoria».

Sin embargo, «esto se debe, en parte, a que los estudios previos se han centrado en síntomas a corto plazo y diagnósticos médicos, en lugar de en resultados acumulativos», explican.

La salud mental de quienes tienen un negocio propio tiende a ser mejor que la de quienes trabajan asalariados. — Shutterstock

Añaden que en el trabajo recién publicado «dirigimos la atención hacia la longevidad —el número total de años vividos— como un indicador integrador a lo largo del ciclo vital».

Sin embargo, el equipo de investigación aclara que no todos los emprendimientos son iguales, y que los efectos en la salud de un emprendimiento dependen de tres factores principales:

La capacidad de elección, es decir, de si se trata de un emprendimiento por oportunidad o por necesidad;

la exposición acumulada, donde intervienen tanto la duración como la frecuencia con que se trabaja en este tipo de experiencia profesional, y

el momento en que se produce, si la actividad es actual o pasada y qué tanto.

La importancia de la salud mental

De acuerdo con el reporte de la investigación, los emprendedores reportaron niveles más bajos de depresión y soledad; ambos aspectos se han relacionado con una mejor salud y una mayor longevidad.

El estudio reveló que esta ventaja en cuanto a longevidad es más pronunciada entre los emprendedores impulsados ​​por oportunidades: personas que pusieron en marcha sus proyectos porque deseaban crear un negocio y aprovechar una oportunidad prometedora, señala el comunicado.

Por el contrario, quienes se convirtieron en emprendedores por necesidad —por ejemplo, tras perder su empleo— no obtuvieron los mismos beneficios.

«Lo que parece importar no es el emprendimiento en sí, sino las circunstancias bajo las cuales las personas se inician en él», afirma Bellavitis.

Cabe añadir, que la investigación se basa en datos recopilados durante más de dos décadas por el Health and Retirement Study sobre más de 27 mil estadounidenses de 50 años o más; por lo cual sus conclusiones pueden no ser válidas para otros países.

En contra de lo que usualmente se cree

Cristiano Bellavitis, profesor en la Escuela de Negocios del Stevens Institute of Technology y líder del estudio señala que «la mayoría de la gente considera que el emprendimiento es una actividad extremadamente estresante, y, sin duda, puede serlo».

En ese sentido, la creencia popular sugiere que «las largas jornadas y las presiones del emprendimiento pueden afectar negativamente a la salud».

«Pero el emprendimiento también otorga un alto grado de autonomía y la oportunidad de dedicarse a algo que realmente apasiona o importa. Nuestros hallazgos sugieren que estos beneficios pueden tener efectos duraderos», añade Bellavitis en un comunicado del instituto.

Consideración a largo plazo

En la publicación, el equipo de investigación señala que, hasta ahora, «la evidencia empírica sobre si el emprendimiento beneficia o perjudica la salud es contradictoria».

Sin embargo, «esto se debe, en parte, a que los estudios previos se han centrado en síntomas a corto plazo y diagnósticos médicos, en lugar de en resultados acumulativos», explican.

La salud mental de quienes tienen un negocio propio tiende a ser mejor que la de quienes trabajan asalariados. — Shutterstock

Añaden que en el trabajo recién publicado «dirigimos la atención hacia la longevidad —el número total de años vividos— como un indicador integrador a lo largo del ciclo vital».

Sin embargo, el equipo de investigación aclara que no todos los emprendimientos son iguales, y que los efectos en la salud de un emprendimiento dependen de tres factores principales:

La capacidad de elección, es decir, de si se trata de un emprendimiento por oportunidad o por necesidad;

la exposición acumulada, donde intervienen tanto la duración como la frecuencia con que se trabaja en este tipo de experiencia profesional, y

el momento en que se produce, si la actividad es actual o pasada y qué tanto.

La importancia de la salud mental

De acuerdo con el reporte de la investigación, los emprendedores reportaron niveles más bajos de depresión y soledad; ambos aspectos se han relacionado con una mejor salud y una mayor longevidad.

El estudio reveló que esta ventaja en cuanto a longevidad es más pronunciada entre los emprendedores impulsados ​​por oportunidades: personas que pusieron en marcha sus proyectos porque deseaban crear un negocio y aprovechar una oportunidad prometedora, señala el comunicado.

Por el contrario, quienes se convirtieron en emprendedores por necesidad —por ejemplo, tras perder su empleo— no obtuvieron los mismos beneficios.

«Lo que parece importar no es el emprendimiento en sí, sino las circunstancias bajo las cuales las personas se inician en él», afirma Bellavitis.

Cabe añadir, que la investigación se basa en datos recopilados durante más de dos décadas por el Health and Retirement Study sobre más de 27 mil estadounidenses de 50 años o más; por lo cual sus conclusiones pueden no ser válidas para otros países.

En contra de lo que usualmente se cree

Cristiano Bellavitis, profesor en la Escuela de Negocios del Stevens Institute of Technology y líder del estudio señala que «la mayoría de la gente considera que el emprendimiento es una actividad extremadamente estresante, y, sin duda, puede serlo».

En ese sentido, la creencia popular sugiere que «las largas jornadas y las presiones del emprendimiento pueden afectar negativamente a la salud».

«Pero el emprendimiento también otorga un alto grado de autonomía y la oportunidad de dedicarse a algo que realmente apasiona o importa. Nuestros hallazgos sugieren que estos beneficios pueden tener efectos duraderos», añade Bellavitis en un comunicado del instituto.

Consideración a largo plazo

En la publicación, el equipo de investigación señala que, hasta ahora, «la evidencia empírica sobre si el emprendimiento beneficia o perjudica la salud es contradictoria».

Sin embargo, «esto se debe, en parte, a que los estudios previos se han centrado en síntomas a corto plazo y diagnósticos médicos, en lugar de en resultados acumulativos», explican.

La salud mental de quienes tienen un negocio propio tiende a ser mejor que la de quienes trabajan asalariados. — Shutterstock

Añaden que en el trabajo recién publicado «dirigimos la atención hacia la longevidad —el número total de años vividos— como un indicador integrador a lo largo del ciclo vital».

Sin embargo, el equipo de investigación aclara que no todos los emprendimientos son iguales, y que los efectos en la salud de un emprendimiento dependen de tres factores principales:

La capacidad de elección, es decir, de si se trata de un emprendimiento por oportunidad o por necesidad;

la exposición acumulada, donde intervienen tanto la duración como la frecuencia con que se trabaja en este tipo de experiencia profesional, y

el momento en que se produce, si la actividad es actual o pasada y qué tanto.

La importancia de la salud mental

De acuerdo con el reporte de la investigación, los emprendedores reportaron niveles más bajos de depresión y soledad; ambos aspectos se han relacionado con una mejor salud y una mayor longevidad.

El estudio reveló que esta ventaja en cuanto a longevidad es más pronunciada entre los emprendedores impulsados ​​por oportunidades: personas que pusieron en marcha sus proyectos porque deseaban crear un negocio y aprovechar una oportunidad prometedora, señala el comunicado.

Por el contrario, quienes se convirtieron en emprendedores por necesidad —por ejemplo, tras perder su empleo— no obtuvieron los mismos beneficios.

«Lo que parece importar no es el emprendimiento en sí, sino las circunstancias bajo las cuales las personas se inician en él», afirma Bellavitis.

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