Teuchitlán
Teuchitlán quedará marcado como un nombre del horror al igual que Auschwitz, Treblinka y tantos otros campos de exterminio que dieron triste fama a los lugares en donde estaban ubicados.
El horror, no hay otra forma de llamarle a eso, aumenta cuando se muestran las cantidades enormes de prendas de vestir y objetos personales hallados en el lugar y ya ni hablemos de los restos humanos que se han hallado calcinados.
Verdaderamente después de este y de otros hallazgos parecidos a lo largo y ancho del país resulta frívolo y hasta grotesco hablar de temas tan banales como los aranceles del gringo loco o la famosa foto en la que no se sabe si el padre, el hijo o la discípula quien manda en este país.
Lo que sí se sabe, y se sabe muy bien, es quien quiera que mande, lo está haciendo muy mal.
Nada más y nada menos lo que se encontró fue el campo de exterminio más grande de cuantos se han hallado en todo el continente americano, y eso que solo es uno de tantos que se han encontrado en México y todavía ignoramos cuántos más puede haber qué tamaño tienen.