Gobierno federal y ONG’s no se hacen cargo de la movilidad humana; burocratismo y falta de empleo
Tapachula, la principal ciudad de la frontera sur de México, comenzó a recibir migrantes cubanos deportados en vuelos directos procedentes de Estados Unidos, que se suman a los cientos de personas de otras nacionalidades varadas en esa localidad por el endurecimiento de las políticas migratorias del presidente estadounidense, Donald Trump, en un contexto además de creciente presión de Washington sobre Cuba.
Así lo indicó a EFE este miércoles Eduardo Antonio Castillejos Argüello, subsecretario de Movilidad Humana de la Secretaría de la Frontera Sur, quien informó que el año pasado se cerró con 12,000 personas deportadas de EU y actualmente se registran de dos o tres vuelos a la semana a Chiapas, estado fronterizo con Guatemala.
“Tenemos una población grande de nacionalidad cubana aquí en Tapachula, distribuida en toda la frontera sur, y que tiene necesidad de acceder a servicios, pero sobre todo a empleo. Hay muchas personas que están en el comercio informal, por eso, desde la subsecretaría de movilidad humana estamos implementando algunas acciones”, afirmó.
Es el caso de Raúl Morales, de 66 años y uno de los cubanos recientemente deportados, quien le contó a EFE que tras vivir 46 años en ese país fue detenido y esposado a la fuerza para ser posteriormente enviado al sur de México dejando a su familia en Estados Unidos.
“Simplemente (me dijeron que) yo estaba deportado y que me iban a meter para acá. Me denegué y no le di ni un papel, me esposaron a la fuerza, yo estaba en la calle, yo estoy retirado en Estados Unidos. Me están robando mi retiro. También es un cambio fuerte porque se están rompiendo toda la constitución de Estados Unidos. Soy refugiado político, llegue con 20 años a ese país”, aseguró.
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