En Veracruz, ni diálogo o negociación con los ‘Yunes’: Nahle; ‘no se puede normalizar la violencia vs las mujeres’
Norma Rocío Nahle García, hija adoptiva de Veracruz, se siente agraviada por la clase política opositora. Contraria, a su mentor que descansa en su rancho tabasqueño “La Chingada”, desestima el “perdón y el olvido”.
A más de dos semanas de haber asumido la gubernatura de Veracruz, Nahle García descarta reunirse con la aún oligarquía panista de Veracruz-puerto-Boca del Río que representan Miguel Ángel Yunes Linares y su heredero, el primogénito el senador Miguel Ángel Yunes Márquez.
Aunque no lo dice literalmente, pero la gobernadora transpira rencor y venganza contra el conjunto de opositores y medios de comunicación que según, ella, la ofendieron con su discurso y difusión de un supuesto “enriquecimiento inexplicable” que la FGR aún no ha dictaminado en contra de los excandidatos a la gubernatura de Veracruz.
Relata que su actitud obedece a un compromiso con las mujeres y su firme convicción de no tolerar ‘la violencia política’. “No me voy a sentar, porque yo no puedo normalizar la violencia hacia las mujeres en ningún momento, pero tampoco estaré tocando el tema”.
Recuerda que durante la campaña política enfrentó violencia de género de sus opositores que, aunque forma parte de la contienda electoral no se puede minimizar, ni justificar en ningún sentido, ni política, ni física, ni psicológica.
