Líder de una secta cristiana incita a sus fieles a morir de hambre para encontrarse con Jesús
La Policía de Kenia encontró este domingo 18 cadáveres más de los seguidores de un culto cristiano que creían que irían al cielo si morían de hambre, con lo que el número total de cuerpos hallados asciende a 39, revela Nation. El hallazgo se produjo durante los trabajos de exhumación llevados a cabo en la propiedad del líder de la Iglesia Internacional de las Buenas Nuevas, Paul Mackenzie, acusado de ordenar a sus seguidores renunciar por completo a la comida y esperar hasta la muerte, además de pedirles que matasen a sus hijos, para ir al cielo a encontrarse con Jesús. La historia del culto salió a la luz cuando a finales de marzo dos niños fueron encontrados muertos, asfixiados por sus padres y después de haber sido privados de comida. La Policía vinculó el crimen a Mackenzie y lo detuvo por incitar a los padres de los niños a hacerlo. Inicialmente fue puesto en libertad bajo una fianza de 700 dólares, pero volvió a ser detenido el 15 de abril tras descubrirse los cadáveres de cuatro de sus seguidores. De acuerdo con una investigación de Nation, Mackenzie fundó su Iglesia en la ciudad keniana de Malindi hace años e inculcó a la gente que las escuelas y los hospitales eran demoníacos.
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