EL PIROPO
No le crea presidenta.
Esos halagos son amañados. Embaucadores.
Es fuego en los sentimientos.
Para Trump, lo que hoy es un sí categórico, mañana puede ser un no tajante.
Por eso señora Sheinbaum pondere con perspicaz reserva, el elogio vertido hacia su investidura por el impredecible y temerario ocupante de la Casa Blanca.
Sabe que es fanfarrón. Adula por conveniencia para sensibilizar y “sacar raja” con un sugerente piropo.
La presidenta debe analizar con mucha serenidad, la verdadera intención del encomio que soltó el narcisista:
“México tiene un líder maravilloso e inteligente. ¡Deberían de estar muy contentos por ello!”
Trump declaró este fin de semana que le pidió personalmente a Claudia Sheinbaum dejar de hacer envíos de petróleo mexicano a Cuba, y la mandataria habría cumplido con la solicitud.
¿Acaso esta acción de gobierno es consecuencia del “cariñoso” piropo?
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