Un estudio masivo alerta: aditivos cotidianos elevan hasta 29 % el riesgo de hipertensión
Un estudio, publicado en el European Heart Journal, ha concluido que un consumo frecuente de conservantes artificiales, utilizados habitualmente en la industria alimentaria para evitar el deterioro de los productos, puede elevar las probabilidades de desarrollar hipertensión arterial y enfermedades cardíacas.
Parte de un estudio francés más amplio, denominado NutriNet-Santé, el análisis fue realizado a 112.395 personas durante ocho años. Mediante un examen detallado de la dieta y los ingredientes de los alimentos, los investigadores descubrieron ocho aditivos alimentarios conservantes relacionados con la hipertensión arterial.
Estos resultaron ser el sorbato de potasio (E202), el metabisulfito de potasio (E224), el nitrito de sodio (E250), el ascorbato de sodio (E301), el eritorbato de sodio (E316), el ácido cítrico (E330) y los extractos de romero (E392). Además, el ácido ascórbico (E300) también se asoció específicamente con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares.
El estudio determinó que el consumo de conservantes no antioxidantes, aquellos diseñados para evitar moho y bacterias, incrementa el riesgo de hipertensión en un 29 % y el de enfermedades cardiovasculares en un 16 %. Por su parte, los aditivos antioxidantes, que evitan la oxidación de los alimentos, aumentaron en un 22 % el riesgo de hipertensión.
Un importante hito
Según recoge EurekAlert, la principal investigadora, Anaïs Hasenböhler, informó que hasta la fecha no existía suficiente evidencia sobre el impacto de estos ingredientes en los seres humanos. Por este motivo, sostuvo que, «hasta donde sabemos, este es el primer estudio de este tipo que investiga la relación entre una amplia gama de conservantes y la salud cardiovascular».
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