El tarifazo de Sheinbaum sacude la relación con Pekín; aranceles congela la sonrisa diplomática
México y China comenzaron un diferendo comercial debido a la aprobación de la nueva Ley de los Impuestos Generales de Importación y Exportación que fue promovida por el Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Los cambios arancelarios, que México defiende y que China rechaza, fueron avalados esta semana por el Congreso en el colofón de un año que ha estado marcado por la guerra comercial global del presidente de EU, Donald Trump, quien ha amenazado de manera recurrente con sanciones impositivas a ambos países. Además, ha reconocido su interés en desplazar la influencia comercial de China en América Latina.
Para Sheinbaum, la reforma representa la antesala de las renegociaciones del tratado de libre comercio que México, EU y Canadá (conocido como T-MEC) comenzarán el próximo año.
¿Es contra China?
La nueva ley impone tarifas de entre 5 % y 50 % a la importación de productos provenientes de países con los que México no tiene tratados comerciales y que hasta ahora pagaban aranceles máximos del 25 %.
Esto significa que no impacta solamente a China, ya que también abarca a los mercados de Brasil, Corea del Sur, Emiratos Árabes Unidos, India, Indonesia, Nicaragua, Malasia, Rusia, Singapur, Sudáfrica, Tailandia, Taiwán, Turquía y Vietnam, entre otros.
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