México presume democracia, pero cada 14 horas agreden a un periodista; zonas de silencio crecen en el país
Con nueve informadores asesinados en 2025, asociaciones de defensa de la libertad de prensa alertaron este miércoles que el periodismo en México se ve sometido a un asedio “muy preocupante” por la violencia permanente y una impunidad en los crímenes, una realidad que no parará a menos que la presidenta, Claudia Sheinbaum, reconozca el problema y reaccione para ponerle freno.
Según Reporteros Sin Fronteras (RSF), el país se ubica este año como el segundo “más peligroso para ejercer el periodismo”, solo por detrás de una Gaza donde la invasión israelí dejó a más de 120 periodistas asesinados, aseguró a EFE su representante en México, Balbina Flores.
La situación es la de una “violencia general que no ha desaparecido”, con cifras “altísimas” en estados como Guerrero (sur), Michoacán (oeste) o Guanajuato (centro), en donde la mayor parte de los periodistas agredidos trabajaban para medios locales que cubrían cuestiones relacionadas con la seguridad y derechos humanos.
“Los periodistas independientes son cada vez más vulnerables ante un contexto de violencia en México que no ha logrado modificarse significativamente para la prensa”, afirmó Flores.
Su gran amenaza es la permanente sombra del crimen organizado, en algunos casos “vinculado de alguna manera con actores políticos”, lo que le convierte en uno de los “principales responsables” de esos niveles de violencia hacia la prensa.
Como consecuencia, detalló Flores, se han creado e incrementado las llamadas ‘zonas de silencio’, lugares “donde los periodistas no pueden entrar y la información ya no sale”.
Leer más