La Conferencia Episcopal Mexicana califica de “alarmante” la violencia en Guerrero; urge pacificación en el país
La Conferencia Episcopal Mexicana (CEM) expresó su preocupación por los recientes actos de violencia ocurridos en Guerrero, en los que se reportó el asesinato de Francisco Gonzalo Tapia, secretario de gobierno de Chilpancingo y del su alcalde, Alejandro Arcos, quien fue decapitado.
En un comunicado, se solidarizaron con los familiares de las víctimas y afirmaron que los recientes crímenes «revelan una situación alarmante en nuestro país».
Los representantes eclesiásticos pidieron a las autoridades de los tres niveles de gobierno esclarecer los casos y a no dejarlos impunes. Además, los exhortaron a «tomar acciones concretas inmediatas para garantizar la seguridad y el bienestar de todos los ciudadanos».
También hicieron un llamado urgente a implementar procesos de pacificación en todas las regiones de México afectadas por la violencia.
En un lapso de aproximadamente 15 días, en Chilpancingo se reportó el homicidio de Ulises Hernández Martínez, exdirector de la Unidad de Fuerzas Especiales de Guerrero, y luego el de Gonzalo Tapia, que ocurrió a unas cuadras del Palacio Municipal de Chilpancingo, además de que tenía cuatro días en el cargo.
