La ciencia contra el tiempo. Criopreservación: hacia la conservación segura de corazones y pulmones
Un grupo de investigadores de la Universidad Texas A&M anunció recientemente el desarrollo de un innovador método que permitiría congelar órganos humanos para conservarlos durante largos períodos sin dañarlos, acercando así una idea que antes parecía de ciencia ficción a la realidad médica.
La criopreservación es el proceso de conservar material biológico a temperaturas muy bajas, generalmente por debajo de los -100 °C. Sin embargo, solo muestras biológicas muy pequeñas, como microbios, han sobrevivido a la aplicación de esta técnica.
En un intento por preservar órganos más grandes, como corazones o pulmones, se ha recurrido a la vitrificación, un método alternativo de criopreservación que transforma el tejido en un sólido similar al vidrio mediante el calentamiento y su posterior enfriamiento en una solución especializada.
Aunque esta técnica permite enfriar de manera uniforme los materiales biológicos, durante la descongelación pueden aparecer cristales de hielo o grietas en órganos de mayor tamaño. Esto impide que se mantengan intactos y puedan ser trasplantados.
Más cerca de volverse realidad
Los investigadores de la Universidad Texas A&M analizaron si la temperatura de transición vítrea (Tg) podría ser crucial para reducir la posibilidad de que se produzcan fracturas en los tejidos al descongelarlos.
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