Mengele vivió cómodo. El verdugo de Auschwitz tuvo laboratorio en Buenos Aires; la historia incomoda
Una serie de documentos desclasificados sobre la llegada a territorio argentino y las actividades de jerarcas nazis, recientemente anexada al Archivo General de la Nación, ha revelado que Josef Mengele, infame médico y criminal de guerra nazi conocido por el apodo de ‘Ángel de la muerte’, gozó de una vida pública y sin restricciones en dicho país.
Mengele pasó a la historia por las horribles torturas que aplicó a sangre fría sobre numerosos prisioneros del campo de concentración de Auschwitz (Polonia) durante el Holocausto. Distintos documentos dan testimonio de los atroces actos que el criminal nazi ejecutaba sobre sus víctimas en nombre de una supuesta ‘investigación médica y antropológica’.
Entre los procedimientos aplicados por el ‘Ángel de la muerte’ figuran métodos de esterilización masiva, heridas infligidas deliberadamente a prisioneros para conocer sus efectos posteriores y un sinfín de cirugías innecesarias sobre humanos de distintas edades que terminaron siendo asesinados y diseccionados bajo su tutela.
La carpeta Mengele
El archivo del criminal nazi arroja luz sobre cómo fue recibido en la nación sudamericana y de los múltiples procedimientos burocráticos que tramitó para obtener una estancia pública y legal en dicho país.
El corpus desclasificado contiene fotografías, notas de inteligencia, correspondencia y distintos registros de inmigración y de vigilancia que demuestran que las autoridades a cargo de su recepción sabían quién era, dónde vivía, quién era su compañía y a qué se dedicaba en Argentina.
Leer más