En las primeras líneas de “El Traidor“, el más reciente libro de la periodista Anabel Hernández, se apunta que “en noviembre de 2017 se entregó a la justicia americana un alto mando policiaco, Iván Reyes Arzate, quien fungió como enlace de inteligencia entre las agencias estadounidenses y la Policía Federal durante los sexenios de Calderón y Peña Nieto”. Reyes Arzate, se detalla, “formaba parte del equipo de García Luna desde la Agencia Federal de Investigaciones (2001-2007), luego lo siguió a la Secretaría de Seguridad Pública, donde llegó al nivel de director general de la División de Drogas de la Policía Federal; ahí se quedó incrustado hasta 2017, como muchos otros miembros del equipo corrupto. En noviembre de 2018 fue sentenciado culpable en la Corte del Distrito Norte de Ilinois porque “abusó de su posición de confianza y conspiró con una organización internacional de narcotráfico de alto nivel para su propio beneficio
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