Aflige a empresarios de EU que el próximo día 20 se desate la guerra de los aranceles con México
Desde las primeras horas de la mañana, los trabajadores del mercado de abastos de la ciudad fronteriza de McAllen (Texas) descargan caja tras caja de jitomates, cilantro, aguacates y limones. Alimentos cultivados en México que, después de pasar por la frontera, acabarán en la mesa de casas y restaurantes en Estados Unidos.
El presidente electo, Donald Trump, quien asumirá el poder en poco más de una semana, ha amenazado con imponer aranceles del 25% a todos los productos importados del país vecino si México no detiene la llegada de migrantes y el tráfico de drogas.
En la bodega de abastos, ubicada a menos de dos kilómetros del muro fronterizo, las promesas del republicano preocupan a los comerciantes, pero los principales afectados serán los consumidores estadounidenses.
«Si aumentan los aranceles, va a subir el costo del producto», contó a EFE Manuel Flores, administrador de una pequeña empresa familiar de ventas al mayor que importa tomatillo, tomate y jalapeño.
Entre sus clientes están restaurantes y tiendas de supermercado. Si Trump cumple con sus amenazas, agregó, «los compradores son quienes van a acabar pagando».
