MONARQUÍA
La transformación de la 4T fue de las calles a la Monarquía. No sin estupor se observa como aquellos que marchaban- porros- alzando la voz en contra de los gobiernos se asientan como reyes. Ni en el pasado reciente habíamos observado tanta soberbia. Enloquecidos con fortuna y poder – para los siquiatras es peligroso- se sienten Dioses. La droga de ambas situaciones- aseguran- es como el efecto de la cocaína. ***
Crea adicción y es muy difícil curar. Se engrandecen tanto que ven a los demás como sus súbditos que deben obedecer y quien no al cadalso. La inquisición fiscal (UIF) les quita propiedades, fortunas y la vida en casos de resistencia mas dura. No tienen dignidad, moral, religión. Su gran Dios está en La Chingada y es de la chingada como le va a la mayoría de la población. ***
Leer más