La cloaca abierta
Vaya sacudida la que ha provocado el reconocimiento del Órgano de Fiscalización Superior de que el gobierno de Veracruz contrató empresas “fantasma” en el sexenio de Cuitláhuac García Jiménez.
Especialmente, causó escozor el tema de la “empresa” denominada “Soluciones y Milagros”, la cual obtuvo 218 contratos por adjudicación directa y otros 27 vía licitación y que, como sucede con ese tipo de compañías, hacen y venden de todo. Y al final, no entregan nada de lo que se les contrata. Pero claro que lo cobran.
Pues bien, la aceptación de la auditora general Delia González de la existencia de ese esquema de desvíos de recursos –eso es lo que son- en el anterior gobierno, le puso los pelos de punta a más de uno de los que están hasta adentro en esos “negocitos” con los que se enriquecieron de la noche a la mañana, al amparo del presupuesto público y mientras pregonaban el traído y sobado discurso de la “honestidad”, la “austeridad” y el “no somos iguales”.
Uno de ellos es el exsecretario de Educación estatal y hoy diputado federal Zenyazen Escobar García. En la SEV, “Soluciones y Milagros” se fue “cabezona” con contratos para proveerle de folders, lapiceros, tóner, agua purificada y persianas apenas fue constituida en 2019, al arranque de la administración de su amigo Cuitláhuac García, y a pesar de que su giro inicial era el “comercio al por mayor de ropa”.
