El “rey chiquito”
En los casi tres años que lleva como gobernador de Veracruz, Cuitláhuac García Jiménez se ha ido acostumbrando a las mieles del poder, aun cuando en los hechos no es él quien toma las decisiones fundamentales en la entidad. Engolosinado por la adulación de su círculo y la que compra en los medios que siempre están en la nómina sin importar quién gobierne, mareado por un cargo que nunca imaginó que realmente podría tener, García Jiménez poco a poco se ha dejado seducir por el relumbrón de las formas y costumbres del poder. De los privilegios que en el discurso oficial juran que se acabaron pero que simplemente son otros quienes los gozan. Contrario a la cada vez más gastada –por simuladora- narrativa de la “austeridad” de la “4t”, Cuitláhuac García decidió organizarse un “fiestón” en Tlacotalpan con motivo de su tercer informe de labores, que de suyo debería ser un acto realmente republicano y de rendición de cuentas, pero a cuyas tentaciones lisonjeras simplemente no pudo resistirse.
Leer más