Cambiar la narrativa
El anuncio del programa de incentivos fiscales a la producción cinematográfica realizado por la presidenta Claudia Sheinbaum este fin de semana tuvo como protagonista estelar a la actriz veracruzana Salma Hayek, quien con su presencia y su discurso no solo validó al régimen, sino que fue más allá: propuso que con el cine se puede “cambiar la narrativa del país”.
La frase encierra un problema de fondo: cambiar la narrativa no significa realmente transformar la realidad, que es lo que haría falta, sino maquillarla, desplazarla y, en muchos casos, ocultarla.
“Cómo contar las historias es importantísimo cuando estamos siendo atacados moralmente y nuestra imagen está siendo representada de una forma completamente errónea. Poder tomar el control y decir ‘esto es México, no lo que les están vendiendo’. Estos somos nosotros”, dijo, en el acto celebrado el domingo en Palacio Nacional.
Sus palabras se inscriben sin duda en el contexto de los constantes señalamientos del gobierno de Donald Trump sobre la violencia en México y el control que ejerce el crimen organizado en amplios territorios de la nación. Y que más allá de que provengan de un sujeto desequilibrado como el presidente norteamericano, que busca con ello encender a sus bases electorales en un momento en que su aceptación está en su punto más bajo, tampoco es que sean mentira.
Leer más