¿Mitos? Consumir aceite de oliva combatir la muerte prematura y las enfermedades neurodegenerativas
El acelerado ritmo de vida hace que las dietas de muchas personas hoy en día sean altas en calorías, azúcares refinados y grasas saturadas, lo que puede provocar un estado de inflamación crónica en el organismo. Esta condición no solo afecta negativamente la salud a largo plazo, sino que también acelera el envejecimiento celular.
La gran diferencia en la salud y bienestar general podría marcar el consumo de aceite de oliva, básico en la popular dieta mediterránea que también incluye frutas, verduras y pescados ricos en omega-3.
Este aceite, también conocido como ‘oro líquido’, contiene antioxidantes y vitaminas K y E, importantes para la salud de los vasos sanguíneos y la función inmunitaria.
Además, esta joya de la dieta mediterránea contiene polifenoles que aportan propiedades antiinflamatorias y antioxidantes que pueden ayudar a neutralizar los radicales libres, proteger las células y reducir el riesgo de enfermedades asociadas a la inflamación persistente.
Varios expertos sostienen que el aceite de oliva, una grasa monoinsaturada, es más saludable que las grasas animales y puede ayudar a reducir la inflamación y las enfermedades cardíacas. Al sustituir las grasas saturadas, las grasas monoinsaturadas ayudan a reducir el colesterol LDL (malo).
