Activistas exigen el espejo de agua de los terrenos del Lago Escondido, del magnate Joe Lewis
Un grupo de manifestantes y dirigentes sociales liderados por el abogado Juan Grabois ingresó y acampó la noche de este martes en la propiedad del magnate británico Joe Lewis, frente a Lago Escondido, en la provincia argentina de Río Negro, para reclamar el «acceso soberano» al espejo de agua, que por ley nacional debería ser de acceso público. El sitio natural, ubicado en un paradisíaco entorno patagónico, cerca de la ciudad de San Carlos de Bariloche, es motivo de conflicto desde hace casi dos décadas, debido a una puja judicial y política. Por un lado, están quienes reclaman que se abra un sendero al lago y, por el otro, el propio Lewis y actores locales que amparan el bloqueo del lago desde su lujosa propiedad privada. «La última sentencia de la Justicia de Río Negro obliga al Gobierno provincial a abrir el camino de Tacuifi, de 19.5 km, cerrado por Lewis y con cámaras de vigilancia, y el sendero de montaña. Tenían tres meses: ese plazo se cumplió el 16 de diciembre», señalaron los manifestantes. La controversia recobró fuerza hace algunas semanas, cuando la prensa reveló un polémico viaje y estadía de un grupo de jueces y fiscales a la propiedad del millonario británico, todo pagado por el Grupo Clarín, compañía del sector de los medios de comunicación de línea opositora al Gobierno de Alberto Fernández.
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