Agenesia del cuerpo calloso convirtió a Laurence Kim en el sorprendente “megasabio”; inspiró el filme “Rain Man”
En 1989, la cinta estadounidense ‘Rain Man’, del director Barry Levinson, ganó el premio Oscar a mejor película. En ella, el actor Dustin Hoffman interpreta a un sabio autista con una increíble capacidad para recordar detalles, papel que lo hizo merecedor del galardón al mejor actor principal.
En total, el largometraje ganó cuatro premios Oscar ese año, una hazaña que no habría podido ocurrir sin la existencia de Laurence Kim Peek, el hombre de carne y hueso que inspiró la historia y poseedor de una de las memorias más extraordinarias jamás registradas.
Peek nació en 1951, en la ciudad de Salt Lake City (Utah, EU.), con una serie de anomalías craneales y cerebrales. Tenía la cabeza anormalmente grande (macrocefalia), un daño en el cerebelo, encargado de la coordinación y el equilibrio, y, quizás lo más grave: un raro defecto congénito conocido como agenesia del cuerpo calloso.
Esta última condición se refiere a la ausencia del haz de tejido nervioso que conecta los dos hemisferios del cerebro. Inicialmente fue diagnosticado erróneamente con retraso mental y posteriormente con autismo.
Cuando apenas tenía nueve meses, un médico les dijo a sus padres que probablemente no podría caminar ni hablar. Se les recomendó internarlo en una institución de salud mental, pero ellos decidieron criarlo con normalidad junto a sus hermanos porque habían comenzado a notar en el pequeño cosas sorprendentes desapercibidas por los especialistas, recoge un artículo sobre su vida.
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