El vicepresidente queda expuesto ante un electorado católico que Trump irrita; en riesgo futuro de su sucesor
Los continuos ataques verbales de Donald Trump contra el papa León XIV no solo amenazan con erosionar su credibilidad entre los votantes católicos de cara a las elecciones intermedias, sino también con prolongarse hasta el próximo ciclo electoral y perjudicar a su sucesor, según opinan varios analistas.
Se trata del vicepresidente J.D. Vance, católico practicante, quien se perfila como el candidato más probable del Partido Republicano a la presidencia en 2028. El número dos de la Casa Blanca se ve obligado a ocupar una posición incómoda al defender a su jefe, lo que solo empeora su imagen y sus perspectivas políticas.
«Una mina de efecto retardado»
Ante el conflicto verbal con el Vaticano, Vance restó importancia en declaraciones a Fox News a la imagen de Trump caracterizado como Jesucristo, aseguró que el mandatario la había publicado a tono de broma y añadió que a veces es mejor que el «Vaticano se limite a asuntos de moralidad».
Este martes, el vicepresidente siguió la línea marcada por su superior e insistió en la necesidad de que las declaraciones religiosas del pontífice estén bien fundamentadas.
«Si va a opinar sobre asuntos de teología, tiene que tener cuidado. Tiene que asegurarse de que esté anclado en la verdad», declaró, y agregó que este estándar debería aplicarse a todo el clero, «ya sean católicos o protestantes». Mientras tanto, Marco Rubio, otro candidato potencial de los republicanos, no hizo ninguna declaración.
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