¿Se desintegra el Cártel de Sinaloa? La captura de varios de sus líderes provoca reacomoda familiar
En los últimos años, las capturas, extradiciones y condenas de algunos de los principales jefes del Cártel de Sinaloa, conocido también como Cártel del Pacífico, han modificado la estructura de mando de una de los grupos criminales más poderosos de América Latina.
Los exitosos operativos policiales han dispersado los liderazgos de una organización que, a pesar de todo, no ha minado una amplia capacidad operativa que le permite controlar casi la mitad de territorio mexicano, encabezar el tráfico de drogas a EU y sostener alianzas con distintas mafias en los cinco continentes.
Hasta 2016, cuando fue detenido en México por cuarta vez, Joaquín ‘el Chapo’ Guzmán era el principal líder de un Cártel que nació en los años 80 y que en las décadas siguientes encontró en el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) a su rival principal.
Ya con el capo extraditado a EU, el poder de la organización se dividió en varios grupos: el de ‘Los Chapitos’, encabezado por los hijos de Guzmán; el de Ismael ‘el Mayo’ Zambada, un legendario narcotraficante que jamás había sido apresado; el que respondía a Rafael Caro Quintero, otro viejo narco fundador del Cártel de Guadalajara; y el de Aureliano Guzmán, ‘El Guano’, hermano del ‘El Chapo’.
En enero de 2023 se profundizaron las peleas por los liderazgos, cuando las autoridades mexicanas detuvieron a Ovidio Guzmán López, uno de ‘Los Chapitos’ que, siete meses después, fue extraditado a EU.
