El árbitro de rodillas

Miguel Ángel Yunes Linares, diputado local del PRI en el régimen de Rafael Hernández Ochoa. Foto: Archivo / Ilustración. 

PLANA MAYOR.

No sólo ha sido pusilánime la actuación del árbitro electoral en la contienda por la gubernatura de Veracruz y de la renovación de los 50 escaños de la Legislatura local, si no que ha sido abyecta y entreguista  a los intereses aviesos del gobierno aliancista.

La autonomía e independencia del órgano electoral en teoría deslumbra a los ingenuos del derecho electoral y a los aprendices de la separación de poderes y de la democracia fallida, pero en la práctica demuestra un pleno sometimiento al gobernador en turno.

Desde que empezó en 2017 el actual proceso electoral local, el titular del Organismo Público Local Electoral (OPLE), Alejandro Bonilla Bonilla, ha sido mediocre y timorato con el gobernador aliancista del PAN-PRD para que no violente la contienda electoral con sus recurrentes intervenciones mañosas en el escenario político electoral.

Sus propósitos no son ingenuos. No es el Némesis de la justicia ni es un demócrata ejemplar como hizo  creer a sus partidarios. En cada aparición pública, vedada por la ley electoral, con las excepciones de rigor, el titular del Poder Ejecutivo lleva un mensaje subliminal al electorado en beneficio de su primogénito y candidato a la gubernatura por la coalición PAN-PRD-MC, que tiene el mismo nombre que él.

Utiliza las redes sociales, un diario local de su predilección o los periódicos de la Ciudad de México, para ensombrecer  el escenario electoral con su singular ad hominem contra  el puntero y candidato presidencial Morenista, Andrés Manuel López Obrador, sin que aparezca el llamado enérgico del árbitro electoral.

O le tiembla el coxis o no tiene la suficiente sinergia para sacarle tarjeta roja al titular del Poder Ejecutivo y otra cosita más. Simple y llanamente se arrodilló ante el soberbio y megalómano góber aliancista que, desde el principio de su controvertida y cuestionada gestión, ha recurrido con sus clásicos ad baculum.

Ante el imaginario colectivo tal parece que no existe árbitro electoral en Veracruz. Es invisible ante el alud de denuncias que han presentado la oposición del PRI, PVEM, Morena, PT y PES en el pleno del Consejo General del OPLE, porque no se resuelven bajo derecho. No hay un exhorto o exigencia para que el gobernador deje de enrarecer el proceso electoral.

Es evidente el sometimiento del presidente del OPLE a los intereses de la coalición del PAN-PRD-MC, partidocracia  que hoy se encuentra con los cuernos en la Luna e intentan y presionan y chantajean a los adversarios para que herede el poder público el hijo del gobernador, que ha recurrido a todo  tipo de argucias y conjuras para retener la gubernatura a favor de la familia Yunes Márquez.

Y es curioso, el OPLE tiene varios meses que dejó de exigir al gobernador le cubriera los adeudos millonarios que se arrastraban desde el 2016 con el cuerpo colegiado. ¿Por qué se tendió una cortina de humo? Una forma de entorpecer y ensuciar el proceso electoral, ha sido la constante de que el gobierno aliancista, a través de la Sefiplan, retiene  ilegalmente las prerrogativas económicas que les corresponden  a los partidos políticos.

Bajo argumentos legaloides y violaciones a la ley electoral, la Sefiplan causó el peor de los estiajes financieros porque a cuenta gotas ministra las remesas mensuales que le toca por ley cubrir a  los partidos adversarios del PAN-PRD-MC. A la triada gobernante, le fluyen con inaudita puntualidad los recursos públicos acordados.

En la mayoría de las denuncias contra el gobierno aliancista y los antípodas, el árbitro electoral ha sido timorato, evasivo y   cretino con los miasmas que han lanzado para descarrilar el proceso electoral. El gobierno de Yunes Linares cuenta con tres estrategas que conocen el intríngulis electoral y que harán  todo lo posible, por cualquier medio y sin importa el costo, que el 1 de julio obtenga el triunfo el hijo del gobernador.

No es, por supuesto, casual el comportamiento inequitativo y parcial del árbitro electoral con los partidos opositores de los oficialistas PAN-PRD-MC. ¿Quién no dice que  tras bambalina el presidente del OPLE, Alejandro Bonilla, mantiene una comunicación sigilosa con los operadores del titular del Poder Ejecutivo, para manipular el proceso electoral?

Los operadores, dos de ellos, ya fueron en el pasado árbitro  electoral en diferente fecha y uno de ellos lo fue cuando el ahora gobernador fue secretario general de Gobierno con Patricio Chirinos Calero (1992-98). La oposición, según narraron a este espacio, ha puesto marcaje personal a Antonio Soberanes Sherp, actual subsecretario de Gobierno; Francisco Montfort Guillén, actual Jefe de la Oficina de Gobierno; y Enrique Pérez Rodríguez, actual secretario de Educación.

La elección del 1 de julio, de acuerdo con la última encuesta con mediaciones demoscópicas de la firma Opinión Publica, es poco probable que las preferencias logren apuntalar al candidato del PRI-PVEM, José Yunes Zorrilla, quien a menos de 20 días de que concluyan las campañas, se ubica en tercer lugar; y en empate técnico por el primer lugar se lo disputan Cuitláhuac García Jiménez, de Morena.PT-PES,  y Miguel Ángel Yunes Linares, por PAN-PRD-MC.

Solo un milagro, podría colocar en la cresta a Pepe Yunes. El efecto Meade no fue y no ha sido suficiente para catapultar al político de Perote, que ha hecho una campaña de propuestas para el resurgimiento de Veracruz. ¡Titánico remontar ante una elección de Estado!

Comentarios a gau41@hotmail.com

@12hrsver

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.