Jalisco enfrenta la inacción legislativa. Venció el plazo del debate y aprobación de la reforma judicial
Las últimas dos semanas para el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, se complicó tras el hallazgo de un crematorio clandestino en el municipio de Teuchitlán donde se encontraron cientos de pares de zapatos y restos humanos, así como la falta de apoyo de Movimiento Ciudadano en el Congreso local para aprobar su reforma judicial.
Durante su campaña para la gubernatura, Lemus se comprometió a dar seguimiento y apoyo a todas las familias de víctimas de desaparecidos y después como gobernador electo, en una visita a Lagos de Moreno, afirmó que ya como jefe de Ejecutivo local buscaría fortalecer el Instituto de Ciencias Forenses, así como la investigación de personas desaparecidas, e integrar un sistema de inteligencia.
Sin embargo, antes de que presentara alguna de estas medidas oficialmente, el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco reveló el 6 de marzo que un rancho ubicado en el municipio de Teuchitlán era usado como un centro de adiestramiento del Cártel Jalisco Nueva Generación y centro de exterminio, con tres crematorios y donde había al menos 200 restos humanos.
El 12 de marzo, el gobernador Lemus, por medio de un video, aseguró que su administración trabajaba en total coordinación con el gobierno federal en la investigación del campo de exterminio descubierto en Teuchitlán.
«En Jalisco nadie se lava las manos. Aquí estamos reunidos y trabajando el Ejército Mexicano, la Guardia Nacional, la policía estatal, la Fiscalía del Estado de Jalisco, la Fiscalía General de la República y el Centro Nacional de Inteligencia. Todos actuamos de manera coordinada y con voluntad política», afirmó el mandatario.
