Presupuesto 2025: discrecionalidad y continuismo sin crecimiento
El viernes pasado, Morena y sus aliados en el Congreso echaron mano del autoritarismo mayoritario para aprobar el Presupuesto de Egresos para el ejercicio fiscal 2025, por 175 mil 245 millones 285 mil 470 pesos. Este presupuesto es 7.4 por ciento mayor al que se aprobó para el año que está por concluir.
Voté en contra por dos razones fundamentales: Es un presupuesto estructurado para cubrir las necesidades del gobierno –coincidentemente en un año electoral-, y no de los veracruzanos más vulnerables. Y segundo, porque el presupuesto está marcado por un cuestionable continuismo respecto al gobierno anterior.
Salvo muy contadas excepciones, se mantienen las mismas prioridades, la misma discrecionalidad y los mismos criterios en el ejercicio del gasto, que no reconocen los grandes y profundos problemas que enfrenta el estado.
Peor aún. Tampoco se generan las condiciones para impulsar el crecimiento que nos permita multiplicar la inversión, generar más empleo y sacudir la parálisis económica que nos dejó el despilfarro y la corrupción del gobierno anterior.






