¡Incontenible la ‘narcoviolencia’ en Culiacán! Terrorismo, amenazas, secuestros, retenes y hartazgo
Las charlas por celular se han convertido en sentencias de muerte en la continua y sangrienta guerra entre facciones al interior del Cártel de Sinaloa.
Hombres armados del cártel detienen a jóvenes en la calle o en sus autos y les exigen sus teléfonos. Si encuentran un contacto de algún miembro de una facción rival, un chat con una palabra incorrecta o una foto con la persona equivocada, el propietario muere.
Luego, van tras todos los que estén en la lista de contactos de esa persona, lo que forma una cadena potencial de secuestro, tortura y muerte. Eso ha causado que los residentes de Culiacán, la capital de Sinaloa, tengan miedo incluso de salir de casa por la noche, mucho menos de visitar lugares a unos pocos kilómetros de distancia, donde un buen número de ellos se van de fin de semana.
“Tú no puedes salir… a cinco minutos de la ciudad. No puedes ir ni en el día”, dijo Ismael Bojórquez, un periodista veterano en Culiacán. “¿Por qué? Porque hay retenes de los narcos que te paran y te revisan el celular”.
Y no se trata sólo de sus propios chats: si una persona viaja en un automóvil con otras, un mal contacto o chat de alguien más puede hacer que secuestren a todo el grupo.
