Elecciones. Omisión y complicidad por proteger a candidatos con ligas con narcos, asesinos y sectas religiosas
Con acusaciones que van desde vínculos con el narcotráfico hasta la cercanía con sectas religiosas como La Luz del Mundo, la histórica elección judicial que se celebrará el domingo 1 de junio en México se ha visto ensombrecida por denuncias ciudadanas que alertan de los riesgos para el sistema de justicia.
Mientras las autoridades electorales lidian con la tarea de organizar unos comicios sin precedentes en los que -solo a nivel federal- se elegirán 881 cargos de entre casi 3 mil 500 aspirantes, en la ciudadanía han surgido redes dedicadas a vigilar y documentar decenas de candidaturas peligrosas que aún figuran en las boletas.
Aunque la reforma judicial de 2024 fue presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum como una promesa de mayor transparencia y rendición de cuentas en la justicia, activistas advirtieron fallas que han permitido la infiltración de “perfiles de alto riesgo”.
Para demostrarlo, surgió una red de más de mil 400 vigilantes ciudadanos, que en dos meses de campaña identificaron al menos 40 candidaturas con algún grado de riesgo, y en 24 casos presentaron pruebas formales ante el Instituto Nacional Electoral (INE), autoridad que se declaró incapaz de retirarlas, recapituló Miguel Meza, de la organización civil Defensorxs.
Para Meza, uno de los “peores casos” es el de Francisco Herrera Franco, candidato a juez penal en Michoacán, donde fue apodado “el fiscal del terror” durante su gestión (2020-2022), y está señalado por presuntos pactos criminales y su implicación en el asesinato de los periodistas Roberto Toledo y Armando Linares.










