Cruzan acusaciones y descalificaciones Sheinbaum y Comité de la ONU por la crisis de desaparecidos
La situación de violencia en México, con un saldo de desapariciones forzadas, secuestros, torturas y ejecuciones, ha abierto un fuerte enfrentamiento entre el Gobierno de la presidenta del país, Claudia Sheinbaum, y el Comité contra la Desaparición Forzada (CED, por sus siglas en inglés) de Naciones Unidas.
Por un lado, las autoridades mexicanas niegan que exista una crisis de desapariciones cometidas por el Estado y afirman que esto solo ocurrió durante los sexenios anteriores al del expresidente Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), principalmente los de Felipe Calderón (2006-2012) y Enrique Peña Nieto (2012-2018).
En la otra parte, víctimas y colectivos de derechos humanos nacionales e internacionales aseguran que las violaciones a los derechos humanos por parte de agentes estatales persisten en México y que ningún Gobierno ha asumido su responsabilidad desde que los casos recrudecieron a partir de 2006, cuando Calderón declaró la fallida «guerra contra el narcotráfico».
A Sheinbaum, quien solo lleva seis meses como presidenta, le estalló crisis a principios de marzo, cuando el hallazgo del Rancho Izaguirre, ubicado en Teuchitlán (Jalisco), mostró el ‘modus operandi’ de organizaciones delictivas contra sus víctimas.
El rancho se encontró gracias a la labor de las organizaciones de familiares, que carecen de apoyo oficial y se juntan para buscar con sus propias manos a sus seres queridos, incluso en fosas clandestinas que ellos mismos escarban.










