Robo y contrabando de combustibles en México daña a las finanzas públicas y a Pemex
El robo y contrabando de combustibles en México se mantiene entre los principales focos rojos del mercado energético, pues representa entre un 30 % y 40 % de las gasolinas y diésel que se comercializan en el país y un daño al erario de más de 150.000 millones de pesos (unos 7.500 millones de dólares), según indicaron expertos a EFE este domingo.
El consultor energético Ramsés Pech explicó que esta forma de dañar las finanzas públicas y a la estatal Petróleos Mexicanos (Pemex), conocida como ‘huachicol fiscal’, consiste en declarar ante el fisco la entrada de combustibles bajo otra denominación como pueden ser aceites o lubricantes, con lo que se evita el pago de impuestos como el especial sobre producción y servicios (IEPS).
El analista señaló que desde 2020 se ha observado un incremento en las importaciones de lubricantes, que calificó de imposible, ya que, afirmó, “no existe algún sustento en la actividad económica” que lo compruebe.
Además, señaló que el ‘huachicol fiscal’ también se inserta al interior del país, cuando las estaciones expendedoras adquieren gasolinas y diésel robado y que no cuentan con una factura que permita su trazabilidad legitima.
Según estimaciones de Pech, este problema cuesta al fisco casi 128.000 millones de pesos (unos 6.400 millones de dólares), mientras que consultora Petrointelligence sostiene que el daño de importar bajo otras denominaciones para evadir impuestos superó los 177.000 millones de pesos (casi 8.850 millones de dólares) en 2024.










