El incremento de la deuda nacional y los efectos en Veracruz
La deuda nacional es el dinero que el gobierno tiene por gastar más allá de lo que recauda, e incluye tanto el capital como los intereses y, cuando es elevada, puede comprometer el presupuesto público, limitando los recursos para sectores esenciales como salud, educación e infraestructura. Se divide en:
Deuda interna: contraída dentro del país, en pesos, con bancos o inversionistas locales, a través de la emisión de bonos, como son los CETES, o emisión de circulante.
Deuda externa: es aquella adquirida en el extranjero, generalmente en dólares, con organismos internacionales o mercados financieros.
Al cierre de 2024, según México Evalúa (con datos oficiales) la deuda pública federal sumaba 17.4 billones de pesos (51.4% del PIB). Esto reflejó un incremento de 23% respecto a 2018, explicado casi totalmente por la deuda interna: el gobierno tomó préstamos domésticos que elevaron la deuda interna en 4.1 billones (un 45.5% más) mientras la externa bajó en unos 0.9 billones. A marzo de 2025, el 82.8 % de la deuda bruta del sector público era interna, emitida principalmente en pesos a través de instrumentos como Cetes, Bonos M y UDI bonos; la diferencia porcentual es deuda externa Es importante señalar que la deuda neta del gobierno ascendía al 49.7 % del PIB al cierre de la gestión de López Obrador.
Es necesario precisar que el incremento de la deuda interna incide directamente en la disponibilidad de recursos para ser invertidos en el desarrollo del país, pero a su vez, tiene un efecto negativo en la inversión privada (efecto crowding out). Actualmente el costo financiero de la deuda total —intereses y amortización— representa cerca del 3.8 % del Producto Interno Bruto (PIB).
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