Las “corcholatitas” y la propaganda ilegal
A la par de los aspirantes a la candidatura presidencial de Morena –que para darle la vuelta a la ley llaman por ahora “coordinación de los comités de defensa de la cuarta transformación”, cualquier cosa que eso pueda significar-, en Veracruz las “corcholatitas” que buscan suceder en la gubernatura a Cuitláhuac García también se mueven en el límite de la ilegalidad. Nada extraño, la costumbre del régimen. Aunque hasta hace poco parecía que no había más aspirantes que la secretaria de Energía Rocío Nahle y el diputado federal Sergio Gutiérrez, quien decidió “quemar sus naves” en estos días fue el secretario de Gobierno, Eric Patrocinio Cisneros Burgos, quien de la noche a la mañana ha inundado las calles de un buen número de ciudades veracruzanas con propaganda. Simuladores al fin, Cisneros se promueve bajo el pretexto de la presentación de un libro hecho a su medida –acerca de la raíz afromestiza en Veracruz, misma que usurpa para promoverse políticamente-, en cuya propaganda lo que menos se lee es el nombre de la obra, que fue financiada con recursos públicos al haber sido publicada por la Editora de Gobierno, organismo que ¡oh sorpresa!, forma parte de la misma Secretaría de Gobierno. Esta “salida del huacal” ya le ha valido a Cisneros ataques e indirectas de sus mismos “compañeros” de gobierno y de partido, que no ven con buenos ojos que parezca que le disputa la candidatura a Rocío Nahle, cuyas aspiraciones penden de una refinería que, según ella, comenzará a operar y a producir gasolina dentro de una semana. Aunque la inauguraron hace más de un año.
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