Regina: diez años de impunidad y violencia perpetuada
Recuerdo nítidamente el día que asesinaron a Regina Martínez. Me encontraba en un concierto cuando un amigo mutuo me escribió para darme a conocer la funesta noticia. La música se apagó en ese momento en mi cabeza y no hice más que llorar el resto de la noche. Los siguientes días fueron inenarrables. Sus amigos y conocidos del gremio y el medio político y social al que daba cobertura con su trabajo periodístico pasamos del estupor a la rabia, del dolor al reclamo porque el crimen no quedara impune, que es precisamente lo que el gobierno quería que sucediera. El inconmensurable cinismo del régimen de Javier Duarte de Ochoa –que para entonces ya tenía a Veracruz vuelto un infierno de violencia- alcanzó uno de sus niveles más siniestros con este crimen: primero se atrevió a enviar flores al funeral de Regina;
Leer más









