Cineastas rinden un homenaje a las artistas de los 70 y 80 del Colectivo Cine Mujer con el  filme “Rebeladas”

  • La documentalista dirige, junto con Andrea Gautier, “Rebeladas” una película que recupera el legado de un grupo de cineastas y artistas sacudieron la escena cultural mexicana. Pese a tener una agenda adelantada a su época, el grupo desapareció en 1985 y cada una de sus integrantes siguió su carrera por separado.

Héctor González /

AN /  MÉXICO.-El Colectivo Cine Mujer surgió en 1975 y en poco se convirtió en pionero dentro del cine feminista latinoamericano. Conformado por artistas como Mónica Mayer, María Novaro y Mari Carmen de Lara, entre otras, cuestionó el machismo de la sociedad mexicana y denunció acosos y violencia de género.

Pese a tener una agenda adelantada a su época, el grupo desapareció en 1985 y cada una de sus integrantes siguió su carrera por separado. Durante años, el legado del colectivo fue invisibilizado y relegado al olvido, apenas ahora Tabatta Salinas y Andrea Gutier reviven su historia en Rebeladas, una película que cuenta la historia de un conjunto de mujeres que sin proponérselo abrió brecha al feminismo contemporáneo.

¿Qué te lleva a hacer Rebeladas?

Es una idea que desde años traía con mi codirectora Andrea Gautier. Margara Millán le contó sobre el Colectivo Cine Mujer y quedó fascinada. Me comentó y en 2016 empezamos a trabajar el guion. Creo que es una historia muy inspiradora de colegas cineastas y feministas que en los setenta y ochenta hicieron un trabajo importantísimo para el cine mexicano, pero cuyo trabajo fue invisibilizado, igual como ha sucedido en otras áreas. Queríamos recuperar su historia y hacerles honor a quienes nos abrieron camino.

¿Fue fácil reunirlas para un documental?

No fue fácil, algunas tenían más de treinta años sin verse. Cada una siguió con su camino, pero sin quitar el dedo del renglón de la agenda feminista. Reunirlas después de tantos años fue una labor titánica.

El encuentro del que se desprende Rebeladas fue alegre, nostálgico y a la vez un detonador de memorias y anécdotas que estaban muy guardadas. Para ellas fue reconfortante y emocionante ver que su trabajo de entonces había valido la pena. A partir de la película hicieron un chat de Whatsapp e incluso están volviendo a circular sus películas.

Al remover emociones supongo que tu además de directora, diste contención emocional cuando se revivieron temas de acoso, por ejemplo.

Fue una labor de ambas partes. Ellas fueron empáticas y generosas con nosotras. No solo fueron una fuente de información, también se abrieron como mujeres y pudimos desarrollar un lazo de amistad. Estoy eternamente agradecida por esa generosidad.

Llama la atención que un colectivo tan importante este invisibilizado, ¿a qué lo atribuyes?

El trabajo de las mujeres regularmente es invisibilizado. En muchas proyecciones y conversaciones posteriores, varias chicas egresadas de las escuelas de cine toman el micrófono indignadas porque en ninguna materia se les habla del legado del Colectivo Cine Mujer, por eso es importante dar a conocer esta historia y reconocer a quienes nos abrieron camino como cineastas y como feministas.

Varias de ellas como Mónica Mayer o María Novaro han hecho una obra trascendente…

Son mujeres que no han quitado el dedo del renglón y algo característico de ellas es que mantienen sus convicciones sociales y políticas. Varias tienen cuarenta o cincuenta años trabajando desde su trinchera. Mari Carmen de Lara en la Escuela Nacional de Cine; María Novaro estuvo en IMCINE; Maru Tamés estuvo más de diez años al frente de Diálogos en confianza; la obra de Mónica Mayer sigue muy vigente dentro del mundo del performance. Son mujeres que han seguido y eso nos sigue inspirando.

La película nos sigue dejando ver que hay pendientes de la agenda feminista…

Es verdad, hay temas que ellas plasmaron en su trabajo temas que eran tabú y que ahora siguen pendientes. Tristemente algunos han evolucionado como la violencia digital. Hemos visto avances en el papel, pero en la práctica falta mucho, por eso hay que seguir picando piedra hasta que todo esté más equilibrado.

¿Qué relación hay entre las integrantes del colectivo con las feministas actuales?

Ellas están encantamos con lo que sucede ahora. Cuando salían a marchar eran apenas veinte o treinta personas, y ahora hablamos de multitudes con diferentes trincheras. Hay quienes defienden el aborto, quienes están contra los transfeminicidios, quienes están contra la violencia vicaria. Hay muchos frentes porque las cosas están muy complicadas.  El 8M va a haber una función muy especial en la Glorieta de las Mujeres que Luchan hacia las 7 de la noche, y varias de ellas van a estar presentes.

¿Las integrantes del Colectivo sienten que su trabajo es reconocido por las generaciones más jóvenes?

Se sienten emocionadas porque sus trabajos se han proyectado en el FIC de Valdivia, en FICUNAM o en Barcelona, pero no sé si saben hasta qué punto están influyendo en las nuevas generaciones.

En una parte del documental hablan de lo que sucedía en Estados Unidos, ¿pero había ejercicios similares en América Latina?

En Colombia hubo un Colectivo, pero no estaban tan conectados. En Argentina, María Luisa Bemberg hizo muchas piezas cinematográficas que ponían el dedo en la llaga y hacían crítica social.

La película es un ejemplo de lo que falta de contar sobre la historia del feminismo mexicano, ¿no?

Nos falta mucho por saber del pasado y el presente. Hay que tener las antenas abiertas para ver todo lo que sucede, porque además todo avanza a la velocidad del rayo. Es importante también trabajar de manera colectiva y no solamente entre mujeres.

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