Animales
Foto: Milenio
PLANA MAYOR
Gaudencio García Rivera
El ‘humanismo’ de Morena es una tramoya, una simulación. Demagogia pura.
La temporada del invernal desnuda la política oficial de los indigentes, animales en situación de calle y aves sedentarias.
Los gobiernos federal, estatal y municipal morenistas dejan al descubierto su doble discurso con las personas y animales en situación de la calle.
Con un crudo invierno que golpea a la mayor parte del país, en Veracruz no le ha dado la importancia que merecen indigentes, perros de la calle y aves sedentarias.
Los albergues que activan los gobiernos municipales no son acompañados de medidas integrales, interinstitucionales, como son médicos, ambulancias, medicamentos, ropa, calefactores, comidas calientes, te y café, además cobertores y letrinas suficientes.
A nuestros amigos, los amigos de los ‘humanos’ racionales, no disponen de albergues, cobijas, alimentos, medicinas, ambulancias y ternura de especialistas, porque simplemente no existen en el presupuesto oficial. Son invisibles.
Para el Gobierno de la cuatroté, los indigentes y animales en situación de la calle, no existen o son un cero a la izquierda.
No sé compara. Pero en Hungría y Noruega donde el patán y rey de la política del garrote de EU se quiere apoderar a la malagueña de la isla de Groenlandia, preparan refugios térmicos para perros y gatos para afrontar el invierno.
Aquí los gobiernos de Morena que se rasgan la vestidura por el ‘pueblo’, son tan indolentes, soberbios, déspotas y autoritarios, que no destinan ni un peso para los refugios de menesterosos y animales en situación de la calle.
Menos mal que son gobiernos para el ‘pueblo’ en un crudo invierno donde los cuadrúpedos y aves mueren por las bajas temperaturas mientras los genios de la cuatroté viven a cuerpo de rey.
Hasta ahora no se han visto acciones de los de los diputados de Morena, que tienen todo el poder para actualizar la legislación para visibilizar el estado de indefensión de los indigentes, perros, gatos y aves sedentarias.
Así como se rasgan las vestiduras para darle mayor poder ‘metaconstitucional’ a la gobernadora Norma Rocío Nahle-la fiscalía general y lo entes ‘independientes’ y autónomos están a su servicio-, deberían ser congruentes para obligar a los gobiernos a proteger la vida de los menesterosos, animales y aves.
Nuevas leyes pero con presupuesto oficial y programas integrales que salvaguarden la vida de la fauna silvestre. Hay que desterrar la política regresiva, el populismo letal de la cuatroté, la simulación, el doble discurso que solo causan desdoro e irritación popular.
El líder cameral de la Legislatura del Estado, Esteban Bautista, tiene todos los recursos para que sus correligionarios aprueben y pongan en vigor mejores leyes en beneficio de este sector de la población casi invisible y de la fauna.
Las futuras generaciones se los agradecerán si optan por proteger en forma integral a los animales, que son la grata compañía de los animales racionales.
Comentarios a: gau41@hotmail.com
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