Nubarrones en Año Nuevo en Veracruz

El imaginario colectivo nunca imaginó que Veracruz enfrentara en 2025 vendavales oprobiosos y regresivos, en lugar de conciliar, restaurar heridas y cerrar los capítulos de la confrontación, de lucha sorda y de revanchismos políticos.

La elección para la renovación de la gubernatura acabó en 2024. Pero la gobernadora no se dio por enterada. Busca por todos los medios llevar al banquillo de los acusados a opositores críticos, intelectuales y prensa crítica independiente.

El año 2025 se despide bajo los negros y peores presagios. El naciente 2026 no será igual, será sombrío, trágico y aterrador por donde se le vea, aparejado con un PIB decreciente y magro crecimiento económico en el país.

No es que sea agorero del desastre.  Pero el comportamiento y el doble discurso moralino de la señora gobernadora morenista de Veracruz dejan mucho que desear. Los nubarrones en 2026 eclipsarán a Veracruz.

Hay que decirlo con todas sus letras. Los morenistas de la cuarta regresión superaron a sus mentores del PRI, PAN y PRD: son unos auténticos saqueadores, unos filibusteros del erario público y destructores de las instituciones republicanas y sepultureros de la Carta Magna.

Son enemigos de la transparencia, de la rendición de cuentas y de la libertad de expresión. A un año de la gestión de la gobernadora, no ha movido un dedo para desempolvar los expedientes por corrupción contra el expriista Javier Duarte, quien goza de sus millones de pesos en su celda tipo Vips, del expanista Miguel Ángel Yunes Linares y del morenista Cuitláhuac García.

No ha recuperado un centavo del quebranto patrimonial y tampoco la fiscalía del Estado, a cargo de su amanuense Lisbeth Aurelia Jiménez Aguirre, ha capturado los peces grandes de Javier, Miguel Ángel y Cuitláhuac, de los affaires.

El gobierno de la señora Norma Rocío Nahle García, se la ha llevado con el clásico “muertito”, sin hacer olas ni tsunamis, excepto la persecución de sus enemigos que la acusaron de enriquecimiento inexplicable, de la prensa crítica e independiente, de sus críticos y opositores.

El año 2025, la alumna aventajada del talibán de Macuspana lo cierra marcado con un exceso de poder, autoritarismo y despotismo en contra de la prensa crítica y de la mayoría de los sectores del tejido social.

El naciente 2026 será complicado para el imaginario colectivo con mayor narcoviolencia, inflación, corrupción, cero crecimiento económico y entramados de la rendición de cuentas. Veracruz, le tocará sortear los vendales que orquesten desde Palacio de Gobierno.

Los Idus de marzo se adelantarán para el mes de enero 2026. Los fracasos de los grandes proyectos del torquemada de Macuspana serán minimizados por los gobiernos de la cuatroté, pero la paciencia de los electores explotará como el volcán del Popocatépetl.

Autor: Gaudencio García  

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