Error humano y técnico entre el cabinista y el centro de control, la causa del percance del Tren Maya
Foto: EFE
- El ingeniero Enrique Cruz Gómez, especialista en mecánica de materiales y vibraciones mecánicas, aseguró en ‘Aristegui en Vivo’ que, según su análisis, el incidente en el Tren Maya podría estar relacionado con la transición de la vía y con la comunicación durante la operación, y que a bajas velocidades este tipo de percances no debería ocurrir.
De acuerdo con Cruz Gómez, según los diagramas, “prácticamente no debería haber habido problema”, por lo que pidió esperar al dictamen de la comisión que investigará el percance para conocer con claridad las causas que originaron la anomalía.
El especialista explicó que el bogie es “el elemento que le da rigidez a la vía ahí para poder hacer precisamente el cambio de dirección, es decir, que le permite a usted hacer la maniobra para que el tren entre al lugar en que usted quiere que entre”, mientras que las agujas son “pequeños pedacitos de vía para canalizar correctamente al tren”. Según explicó, cualquier falla en estos elementos puede afectar la estabilidad del convoy.
Señaló que aparentemente también hubo un problema en la comunicación entre la cabinista y el centro de control. “Ella, aparentemente, por lo que escuché, decidió frenar por algo que observó —que no sé qué haya sido—. Y al hacer un frenado en esa zona donde posiblemente está el cambio de vía, se originó una fuerza inercial. Me imagino que eso fue lo que provocó que saliera de la vía e impactara a otro tren que estaba en esa misma estación. Sí, eso creo que debió haber ocurrido”.
Cruz apuntó que “todo accidente debe ser considerado como grave” y destacó que nadie resultara dañado por el incidente, debido a que ocurrió en una zona en la que la velocidad es sumamente reducida.

Foto: Cuartoscuro
Planteó que, además del diseño de la vía y los elementos mecánicos, el factor humano puede incidir significativamente en este tipo de episodios.
“Mucha gente puede espantarse por una situación que observa y que contradice quizá lo que escucha en la comunicación con la persona que le ayuda a entrar a la zona, y al frenar, tal vez lo hizo en un lugar inapropiado“, dijo.
En ese sentido, apuntó que en las sesiones de la comisión dictaminadora que estudiará el percance deben estar presentes no solamente los diseñadores, “sino también quienes dan mantenimiento a esa zona, porque debajo de la vía está el balastro —la cama de piedras— que le da sujeción y que sirve no solamente para fijar la vía, sino también para evitar que crezca vegetación y para que la transición sea más suave”, señaló, destacando que estos elementos son fundamentales para prevenir cualquier anomalía, incluso a bajas velocidades.
“Estimo que en una semana yo creo que ya deberíamos tener los resultados de qué fue exactamente lo que pasó, pero siempre hay que esperar, ¿no? porque uno podría especular sobre algo que quizá no tenga que ver con lo que realmente ocurrió”, aseveró.
Finalmente, el ingeniero señaló que este tipo de incidentes ponen de relieve la importancia de la automatización de los sistemas ferroviarios, que no elimina por completo la necesidad de supervisión humana. “Recuerdo que el año pasado, en la administración anterior, se estaban haciendo los cambios de vía de manera manual. Creo que eso ya lo han superado. Ahora hay que ver qué exactamente fue lo que pasó ahí”, concluyó.
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