“Soy un preso político”, denuncia extitular de Salud; víctima del “odio  y muerte” de Yunes

Foto: Archivo / Ilustración

  • El secretario de Salud, Juan Antonio Nemi Dib, denunció que ha sufrido “amenazas de muerte contra mí y mi familia, que me hizo en persona y ‘a nombre del Jefe’, el entonces Director de Operaciones de la Secretaría de Seguridad Pública del pasado Gobierno”, enviado por el gobernador saliente

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Gaudencio GARCÍA /

12HORAS / XALAPA, Ver.-El político cordobés y con una amplia hoja curricular en la administración público estatal, Juan Antonio Nemi Dib, advirtió que es un “preso político” víctima “del odio, infamia, destrucción y muerte” del gobierno saliente de Miguel Ángel Yunes Linares.

Narró que durante su cautiverio en el penal de Pacho Viejo –de diciembre de 2017 hasta hace unas semanas que le decretarán arraigo domiciliario- tuvo que enfrentar  “la brutal tortura física y psicológica de policías ministeriales del Estado”.

Denunció que ha sufrido “amenazas de muerte contra mí y mi familia, que me hizo en persona y ‘a nombre del Jefe’, el entonces Director de Operaciones de la Secretaría de Seguridad Pública del pasado Gobierno”, enviado por el gobernador saliente.

Nemi Dib, quien ha reiterado su inocencia de todas las acusaciones que le ha orquestado sin sustento alguno la fiscalía general –incumplimiento de un deber legal, peculado y abuso de autoridad y de  las cuales una a una se han ido desvaneciendo, excepto la  última-, encontró la causa de la felonía que lo mantiene con un pie para regresarlo al penal:

“Todo ello, porque reiteradamente ME NEGUÉ a conceder una declaración judicial con carácter de prueba anticipada, de hechos que NO ME CONSTAN y ni si quiera sé si ocurrieron, contra Javier Duarte de Ochoa (el exgobernador y actualmente sentenciado a 9 años de prisión) y Karime Macías Tubilla. Jamás consentí tal prueba anticipada”, evocó.

El político cordobés, quien se insertó en el quehacer político en Veracruz en la etapa del gobierno interino del cuatrienio de Dante Delgado Rannauro -1988/92- y de ahí haría patente  su destreza del oficio político-partidista hasta el gobierno de Javier Duarte (2010/2016), sentenció:

“Durante cinco semanas batallamos por todos los medios legales para que se me permitiera acudir al hospital a recibir atención médica, y sólo por la intervención de las Comisiones Nacional y Estatal de Derechos Humanos me fue posible acudir al nosocomio, al que llegué en condiciones de suma gravedad y riesgo de muerte, de acuerdo con la pericial médica de la propia Fiscalía Estatal”.

“Hago notar-explicó-que la Secretaría de Seguridad Pública RETRASÓ nueva y deliberadamente mi envío al hospital, a pesar de las medidas cautelares que les fueron indicadas por Derechos Humanos, continuando con la coacción para exigirme tales infudios a los que me opuse reiteradamente”.

Por ello, responsabilizó directamente a “JORGE WINCKLER de las aberraciones judiciales de las que he sido objeto, de las golpizas y de muchas acciones que evidentemente él ha prohijado y consentido, como filtrar ilegalmente datos de las carpetas de investigación, publicar imágenes y datos míos divulgados por su oficina de prensa y obviamente prohibidos por la ley, destruir brutalmente el principio de presunción de inocencia”.

Nemi Dib,  exDirector del DIF Estatal, exsecretario particular del gobernador, exsecretario de Salud y exsecretario del Consejo Estatal de Seguridad Pública durante el gobierno duartista, acusó al fiscal general de “propiciar mi linchamiento público, presentar pruebas y testigos falsos, tenerme preso por delitos que NO AMERITAN PRISIÓN, además de que NO LOS COMETÍ y, sobre todo, PROTEGER A LOS VERDADEROS RESPONSABLES de la corrupción, fabricándome a mí averiguaciones falsas y manipuladas”.

Pidió que su denuncia fuese turnada a la PGR y del conocimiento de la CNDH porque es ABSURDO que los mismos que me causaron daño, pusieron en peligro mi vida y la de mi familia y me secuestraron judicialmente con acusaciones aberrantes, sean los mismos que ahora investiguen los delitos que ellos me causaron.

“Por supuesto que después de los terribles acontecimientos del todos conocidos y dadas las amenazas expresas que recibí, temo por la integridad de mi familia y responsabilizo a Winckler y a sus cómplices, así como a los intereses políticos a los que Winckler sirve (…)”, detalló.

En un escrito público, Juan Antonio, tras reiterar ser “un preso político”, reconoció que el “día de ayer, la Fiscalía de Investigaciones Ministeriales acudió a la vivienda en donde permanezco cursando la ilegal prisión domiciliaria que me fue impuesta, para tomarme declaración (¡después de más de tres meses de que lo denuncié!)”.

Puntualizó que es víctima de un proyecto de odio, infamia, destrucción y muerte. “Le recuerdo a Winckler que yo presenté más de 300 denuncias por los actos de corrupción en SESVER y que él se encargó de desaparecerlas”.

“Pero llegará el tiempo en que pague por sus infamias. Se verá quiénes son los viejos y los nuevos saqueadores de la Secretaría de Salud de Veracruz”, subrayó finalmente.

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