Inopia en economía. No entender para mal atender

Para muchos gobernantes, funcionarios y servidores públicos, en relación con la Economía y otros temas centrales, la ignorancia es la madre de la felicidad, y la simulación su gemela.

Penoso que no atiendan y dejen de hacer, lo que su obligación y responsabilidad. Peor, que hagan lo que hagan, bien o mal,  saben, que el presupuesto oficial, al final responde por ellos. Su presencia y existencia están garantizadas, más si prevalece encubrimiento, complicidad y perversidad En todos colores y partidos. En todos sabores y tendencias. Ignorancia y simulación, más de lo mismo o peor, con cargo a la nómina.

La recesión, que ya se manifestaba desde 2019,  pasa a niveles preocupantes, se habla de un decrecimiento de entre el -4% y el -9% para 2020.

Así. “El consenso de los analistas consultados por el Banco de México (Banxico) prevén una contracción de 7.27 por ciento de la economía del país para 2020.” (El Financiero. 040520)

Las crisis económica y financiera aumentan su ritmo, intensidad y alcances. Hechos  y resultados prueban y comprueban, insuficiencias, limitaciones y retrocesos de obsoletas, ineficientes o insuficientes estructuras, funciones y políticas  gubernamentales. Solo el ámbito federal experimenta algunos intentos, insuficientes y aislados que deben ser fortalecidos o consolidados; una y otra vez se habla de un plan, de una estrategia integral e incluyente, pero no llega y las crisis avanzan.

Lo peor es que, por otro lado, salvo contadas excepciones. Los estados y municipios siguen atrapados en su política preferida de más de lo mismo; y en la parasitaria y cara burocracia experta en repetir más de lo mismo, y a sobrevivir en la comodidad de la inercia de la simulación, del hacer como que se hace y seguir los pasos y pesos del gobierno central.

Es más, recientemente se aceptó que en este primer trimestre de 2020, México entró en una recesión económica más severa, ya que su Economía se redujo 1.6%. Recesión desigual, de acuerdo a cada contexto regional o local.

De cualquier forma, puede decirse que se padece la mayor contracción observada hasta hoy; o la caída más severa de los últimos 11 años, de acuerdo con la estimación oportuna del Producto Interno Bruto (PIB) que el INEGI ha difundido.

Es más, hay que considerar también que la reducción de 1.6% en el PIB, de México, fue mayor que el de 1.2% registrado por EEUU, durante el mismo trimestre. Y también, se debe insistir y señalar que, en cuanto lo estatal y municipal, abundan características y  diferencias.

Alerta preocupante, ya que con ello, se puede hablar para México de un quinto trimestre consecutivo del PIB a la baja, que confirma y extiende dicha recesión.

Entender y atender la recesión, bien y a tiempo, exige de conocimientos eficaces y pertinentes, no de forzadas imitaciones, improvisaciones y ocurrencias.

Innumerables temas deben considerarse, analizarse e integrarse en las políticas gubernamentales consecuentes. Perjudicial, costoso y contraproducente recurrir, como es costumbre, a las cómodas e irresponsables actitudes de repetir formulas, recetas y supuestas soluciones; mismos o peores resultados causa, suponer que se enfrentan y padecen,  iguales o similares problemas.

Así, se observe a donde se observe, los problemas se hacen presentes y exigen inmediata atención.

Entre los muchos, destaca la contracción de la demanda agregada, y las reducciones de oferta, desestabilizan algunos mercados. Insolvencia y falta de liquidez, así como carestía y descontrol de precios de bienes y servicios importantes, se presentan y advierten el aumento de los problemas económicos. Desempleo, falta de prestaciones y pérdida de salarios, afectan a millones de hogares. Comercio exterior con baja en exportaciones e inestabilidad en importaciones, complican el contexto internacional.

No se exagera, ni dramatiza o lleva al extremo, cuando se advierte que es imprescindible atender, bien y de inmediato, a la Economía. Basta observar la realidad, los hechos cotidianos, su dinámica y alcances para asegurar, que no entender crecimiento, intensidad  y complejidad de las crisis económica y financiera, tienen ya preocupantes alcances y tendencias. Crecen pobreza, hambre, inseguridad y, ni que hablar de,  salud e insuficiencia de las finanzas públicas. Y, por si fuera poco,  aumentan las presiones internacionales, en particular de los EEUU.  

Preocupa, que la caída o retroceso de acentué más a partir de marzo, para hacer de 2020 un año de clara recesión económica, con más profundos y devastadores efectos.

VERACRUZ REPUNTÓ EN 2019.

Tema obligado de estudio y análisis, son las fortalezas y debilidades de cada estado y municipio.

Más aún,  reconocimiento y atención debe darse, a los contados casos que han presentado resultados positivos, según las últimas estadísticas e informes. ¿Qué ocasiona el cambio de tendencia a mejores resultados? ¿Qué se puede aprender, sostener y mejorar, ante situaciones más difíciles y complejas?,

Por lo pronto, según el reconocido grupo, México ¿Cómo vamos?: “de octubre a diciembre 2019 solamente en 10 entidades se registró un crecimiento anual positivo y el único estado que cumplió con la tasa de 4.5% anual fue Colima”. (Crecimiento económico estatal. México ¿Cómo vamos?.com. 290420)

También sostiene, que las 10 entidades con mayor crecimiento anual, fueron: Colima 4.5%, Tabasco 2.8%, Veracruz 1.6%, Tamaulipas 1.3%, CDMEX 1.1%, Sinaloa 0.9%, Michoacán0.8%, Baja California 0.7%, Estado de México 0.4%, y Jalisco0.2%.  

 Lo interesante además es que en cuanto a aportación de las economías estatales, resalta que solo 6 de las 32 destacan, por sumar solo ellas casi el 50 % del PIB nacional. Estas son: la CDMEX, el Estado de México, Nuevo León, Jalisco, Veracruz y Guanajuato representan el 48.9% del PIB nacional.

Se observa y señala, que tres de ellos bajaron en su actividad económica en 2019.

En todo caso, hay que entender y atender bien la Economía. Así lo determina una revisión más rigurosa  del desempeño de cada entidad federativa, en la que fácilmente se advierte una tendencia general recesiva; misma que sumada a los  efectos negativos, causados por la prevaleciente pandemia, más todo lo relativo a la crisis económica internacional, obligan a exigir mayor atención a las políticas económicas gubernamentales.  

-Academico.IIESESUV @RafaelAriasH,Facebook:VeracruzHoydeRafaelAriasH

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